Una campaña de la Renta de muchos avisos que cada parte se ha tomado de una manera. Para los que han sido advertidos por la Agencia Tributaria (AEAT) sobre sus cuentas en el extranjero que han de declarar, o menores ingresos de pymes en comparación con el sector, han sido casi «amenazas» de la institución. Pero desde la AEAT l defienden como un ejercicio de transparencia sobre su información. Buscan, ante todo, el «cumplimiento voluntario» de las obligaciones fiscales de los contribuyentes, según el director Jesús Gascón.

Y es que este año los avisos han aumentado mucho en número, aunque para saber si esto ha tenido una consecuencia recaudatoria notable «habrá que evaluarlo a partir del año que viene», explican fuentes de la AEAT, aún es «muy pronto» para saberlo porque se siguen haciendo inspecciones. En cifras se han duplicado las advertencias por rentas generadas en otros países hasta los 2,1 millones, frente a los 1,3 millones de avisos de 2018. Se debe al aumento de fuentes de información de la AEAT en otros países, sobre todo tras la incorporación del Estándar de Información Común (CRS), que incluye otros Estados más allá de la OCDE y que desde el año pasado ha intercambiado datos de 47 millones de cuentas en el extranjero con un valor total de 4,9 billones de euros, según el organismo.

Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, señaló que la presentación voluntaria de cuentas en el extranjero, activos financieros e ingresos en el período previo a la implementación total del sistema CRS generó más de 95.000 millones en ingresos adicionales (impuestos, intereses y multas) para los 34 países que componen la OCDE entre 2009 y 2019. Esta cantidad ha aumentado en 2.000 millones desde el último informe de noviembre.

Pero las advertencias que más han aumentado este año son las dirigidas a los contribuyentes con ganancias por rentas de alquiler de viviendas. De los 258.000 avisos del año pasado se han triplicado hasta más de 700.000 en esta campaña. El ‘boom’ se debe sobre todo a la nueva normativa que afecta a plataformas como Airbnb, para que aporten a Hacienda la información de casas que tienen en alquiler en su web.

Más allá, este ha sido el primer año en el que la AEAT ha enviado advertencias a 14.700 personas recordándoles que sus operaciones con criptomonedas generan ganancias patrimoniales que deben incluirse en la declaración de la Renta. Desde el sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha) aseguran que algunos contribuyentes han recibido aviso de operaciones con criptodivisas, «desconociendo a qué se referían».

Miles de cartas a pymes

Pero el aviso más criticado ha sido el de las miles de cartas que Hacienda ha enviado a pequeños empresarios con datos concretos de facturación. Aunque desde la AEAT aseguran que fueron misivas «puramente informativas» que se mandan desde hace tres años a las pymes, es la primera vez que el organismo pone cifras en ellas. La novedad es que en una de esas cartas, a la que ha tenido acceso este periódico, Hacienda plasma la media del sector económico al que pertenece la empresa y lo compara con las cifras declaradas.

Es más, también indica la cantidad de la que dispone en sus cuentas bancarias. Con estos datos, señala que ha realizado «análisis estadísticos referentes a las ratios económicas». Por ello, el presidente de ATA, Lorenzo Amor, denuncia que «no es una carta informativa», sino que claramente es una «amenaza», algo que ha provocado un «enorme cabreo» entre los autónomos.

Además, ha sido una campaña cargada de polémicas. Las primeras quejas llegaron desde que se conoció que este sería el primer año que desaparecía la declaración en papel. Desde Gestha explican que el contribuyente a veces prefiere tener su declaración ‘físicamente’, sobre todo si se la confeccionan en los servicios de ayuda de la Agencia Tributaria o se hace en gestorías, a fin de poder revisarlas y presentarlas.

Sobre las rentas en el exterior, en el transcurso de esta campaña la Comisión Europea anunció que llevará a España ante el Tribunal de Justicia de la UE porque considera que las sanciones fiscales que impone a los que no declaran sus bienes en el extranjero (a partir de 50.000 euros) son «desproporcionadas» y «discriminatorias», pues pueden llegar hasta el 150% del valor del bien.

Y en cuanto a la declaración de alquileres también ha habido confusión porque se pide consignar el NIF del que arrienda su inmueble, algo que hasta ahora no se hacía. «Ha supuesto problemas sobre todo en los alquileres turísticos en los que el número de inquilinos es demasiado numeroso para ser consignado», lamentan desde Gestha.

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