Los manifestantes intentan asaltar el Parlamento durante las protestas en Hong Kong

El edificio del Parlamento ha estado en el foco de las manifestaciones las últimas semanas. Hoy además es el 22 aniversario de la retrocesión del territorio a China


Un manifestante rompe una cristalera del Consejo Legislativo en Hong Kong.
RITCHIE B. TONGO EFE

Las protestas en Hong Kong han empezado a adquirir un tono violento. Los manifestantes opuestos al gobierno intentaron entrar este lunes en el Parlamento local rompiendo cristales, mientras la policía lanzaba gases lacrimógenos, antes de una manifestación prevista por el 22º aniversario de la retrocesión a China.

La policía respondió con gases lacrimógenos y un despliegue de antidisturbios dentro del edificio, que ha estado en el foco de las manifestaciones en las últimas semanas, en reacción a un proyecto de ley del gobierno para autorizar las extradiciones a China continental.

Las manifestaciones reflejan el temor de los habitantes de Hong Kong ante la creciente influencia del gobierno de China con la ayuda de líderes del mundo de las finanzas en la ciudad.

En la madrugada del lunes, grupos de jóvenes encapuchados ocuparon y bloquearon las tres principales arterias de Hong Kong con barreras metálicas.

En las calles adyacentes, Sam Mu, un artista, enarbolaba banderas negras. “Es el símbolo de la caída de nuestra ciudad”, afirmó. “Las libertades de nuestra ciudad menguan. Nos dirigimos hacia el autoritarismo“.

Los policías antidisturbios, equipados con cascos y escudos, hicieron frente a los manifestantes, con porras y gases lacrimógenos, mientras que grupos de manifestantes replicaban lanzándoles huevos.

Erosión de las libertades

El movimiento, que nació del rechazo al proyecto de ley sobre extradiciones, fue ganando fuerza hasta denunciar también la acción del gobierno local, en el que muchos hongkoneses dejaron de confiar al percibir que ha permitido, o incluso favorecido, que Pekín erosione sus libertades.

Aunque Hong Kong fue transferida de Reino Unido a China en 1997, el territorio aún es administrado bajo un acuerdo conocido como “un país, dos sistemas”.

Así, los habitantes del territorio disfrutan de derechos raramente vistos en la China continental, pero muchos sienten que lentamente el gigante asiático va superando el acuerdo.

Por cada aniversario de la retrocesión, los activistas locales organizan enormes manifestaciones para reclamar sus exigencias democráticas, incluyendo la posibilidad de elegir a un Ejecutivo local por sufragio universal.

En años recientes fueron capaces de movilizar enormes multitudes -incluyendo una ocupación de dos meses en 2014- pero, sin embargo, no lograron concesiones de importancia por parte de Pekín.

Las protestas de este años no obstante, tienen lugar después de tres semanas de manifestaciones contra el polémico proyecto de ley, que permitiría la extradición de detenidos en Hong Kong para que sean procesados por la justicia de China continental.

Los manifestantes también exigen la dimisión de la jefa del gobierno local, Carrie Lam, así como que las personas detenidas en las protestas de las últimas semanas dejen de ser procesadas. Debido a la magnitud de la insatisfacción popular, Carrie Lam decidió suspender temporalmente el tratamiento del controvertido texto.

Los activistas, jóvenes estudiantes en su mayoría, prometieron continuar con su campaña de desobediencia civil.

“Pase lo que pase, no perderemos el ánimo”, declaró Jason Chan, un contable de 22 años. “La resistencia no es una cuestión de un día, es a largo plazo”.

La manifestación de este lunes seguirá el mismo recorrido que en años precedentes, hasta el Parlamento local.

En paralelo, manifestantes pro-Pekín también se congregarán en el mismo punto de salida, por lo que se teme que se produzcan altercados.

El domingo, decenas de miles de simpatizantes del gobierno se manifestaron para apoyar a la policía, en una muestra de la brecha creciente que divide a la sociedad hongkonesa.

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Al menos 11 muertos y 65 heridos tras un ataque con coche bomba en Kabul

Los talibán han reivindicado el ataque, que perpetran justo al mismo tiempo que negocian con EEUU, en Qatar, una salida al largo y agónico conflicto afgano

KABUL (AFGANISTÁN).- Un niño herido responde a…”/>

Un niño herido responde a los periodistas tras la explosión en Kabul.
JAWAD JALALI EFE

Afganistán no prueba la paz ni siquiera en tiempos de negociaciones. Al menos once personas murieron y 65 resultaron heridas, después de que un coche bomba estallara en el este de Kabul, cerca de la Federación de Fútbol, este lunes. Tras la explosión, que pudo ser oída a varios kilómetros de distancia, se levantó una intensa columna de humo.

Los talibán han reivindicado el ataque, que perpetran justo al mismo tiempo que negocian con EEUU, en Qatar, una salida al largo y agónico conflicto afgano, que dura ya casi dos décadas.

El atentado ha afectado principalmente a una escuela y a la Federación Afgana de Fútbol . El portavoz del Ministerio del Interior, Nusrat Rahimi, ha dicho que el ataque comenzó con un camión bomba que saltó por los aires. Posteriormente, dos hombres armados se han abalanzado sobre un centro logístico del Ministerio de Defensa. Esto motivó la intervención de las Fuerzas Especiales, que todavía operan en la zona para repeler el ataque. Mientras tanto, las ambulancias trasladan a los hospitales a un gran número de heridos.

El portavoz del ministerio de Salud, Wahidullah Mayar, ha confirmado que, entre los heridos hay nueve niños de una escuela cercana al lugar del ataque. La imagen de uno de los pequeños afectados siendo llevado en volandas cubierto de sangre, pero todavía agarrado a su cuaderno y su bolígrafo, ha enardecido a muchos de los afganos que han condenado la tragedia en las redes sociales. Entre los heridos también está el presidente interino de la Federación futbolística, Yusuf Kargar.

“El peso de estos ataúdes cae como un trueno sobre la sociedad afgana. Esta guerra está destruyendo familias, vidas, sueños y aspiraciones en segundos. El derramamiento de sangre inocente debe acabarse”, ha rogado el periodista y activista local Bilal Sarwary.

En un comunicado escueto, los talibán han reivindicado el asalto y lo han enmarcado dentro de su llamada Operación Conquista, una ofensiva iniciada hace dos meses con el objetivo de extender su control y presionar al Gobierno afgano.

Pero resulta que los talibán, al mismo tiempo, están negociando directamente con EEUU la posibilidad de hacerse con una parcela de poder. Qatar acoge este lunes la tercera jornada de una ronda de conversaciones definida por los Talibán como “crucial”.

Un niño herido es trasladado a un hospital tras una explosión en Kabul (Afganistán) este lunes.

Estados Unidos trata de pactar la retirada de sus cerca de 20.000 soldados del país, una de las obsesiones del presidente Donald Trump desde su llegada al poder, y el principal objetivo de la campaña de sangre y fuego de los talibán. A cambio, Washington pretende que los talibán le garanticen que otros grupos armados, como Al Qaeda o el Estado Islámico, no usen su territorio para golpear contra intereses estadounidenses. Entretanto, son los mismos talibán quienes se encargan de hacerlo.

Mientras los negociadores viajaban a Doha este fin de semana, la violencia repuntó en Afganistán. Al menos 300 combatientes, entre miembros de las fuerzas de seguridad afganas y de los talibán, murieron en choques por todo el país entre viernes y sábado. Uno de los episodios más sangrientos ocurrió en el distrito norteño de Baghlan, donde los talibán emboscaron y acabaron con 25 milicianos pro Gobierno y quienes acudieron en su socorro.

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Facebook va a prohibir este tipo de anuncios

Facebook anunció este domingo que prohibirá los anuncios en su plataforma que pidan a la gente en Estados Unidos que no vaya a votar, algo que aseguró que ocurrió en los comicios presidenciales de 2016 en ese país como parte de una «táctica» para influir en las elecciones.

En la segunda entrega de su Auditoría de Derechos Civiles, la compañía de Menlo Park (California, EE.UU.) indicó que está desarrollando está nueva política de empresa y especificó que la prohibición se ceñirá a los «anuncios», por lo que, en principio, no afectaría a los comentarios de los usuarios.

«Estamos aprendiendo de las acciones pasadas en las que se ha usado indebidamente nuestra plataforma para suprimir el voto, y trabajamos en una política que prohíba los anuncios dirigidos a que la gente no vote», indicó la red social más usada del mundo en su informe.

La empresa que dirige Mark Zuckerberg ya elimina contenidos que considera que han sido creados para confundir a la ciudadanía o difundir información falsa sobre las fechas o lugares de votación, y con esta prohibición busca evitar campañas que fomenten la abstención entre ciertos colectivos.

EL objetivo más inmediato de la compañía son las elecciones presidenciales de 2020 en EE.UU., en las que el presidente Donald Trump se jugará la reelección y que se prevén especialmente crispadas. Facebook se encuentra desde hace meses en el centro del debate sobre qué papel debe desempeñar como regulador de los contenidos que se comparten en su plataforma y especialmente sobre cómo debe luchar contra la propagación de noticias falsas, que en los últimos años han influido en la vida política y social de varios países.

Además, la empresa vive tiempos convulsos al haberse visto salpicada por multitud de escándalos relativos a su gestión de la privacidad de los datos de los usuarios, que han empañado considerablemente su imagen pública y podrían conllevar una sanción multimillonaria.

La mayor polémica a la que tuvo que hacer frente Facebook saltó en marzo del año pasado, cuando se desveló que la consultora británica Cambridge Analytica utilizó una aplicación para recopilar millones de datos de internautas de la plataforma sin su consentimiento y con fines políticos. La empresa se sirvió de datos de la plataforma para elaborar perfiles psicológicos de votantes, que supuestamente vendieron a la campaña del ahora presidente, Donald Trump, durante las elecciones de 2016, entre otros.

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Álvaro Uribe: «No se puede esperar resultados a corto plazo en Venezuela»

Álvaro Uribe Vélez, presidente de Colombia entre 2002 y 2010, sufrió 17 atentados. «Soy un sobreviviente de milagro», observa. Objetivo eterno de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el ELN (Ejercito de Liberación Nacional), sigue sin dar su visto bueno al complejo proceso de paz que impuso Juan Manuel Santos, su ex ministro de Defensa y sucesor en la Presidencia. «Como Hugo Chávez y Evo Morales convocó un referéndum, lo perdió y no respetó el resultado», observa.

Tiene claro que el desenlace de Venezuela pasa por «una decisión de las Fuerzas Armadas de deponer a Maduro y al régimen» para dar paso a un «Gobierno de transición con Juan Guaidó y a unas elecciones libres y transparentes». Forjador de nuevos «liderazgos», el actual senador encuentra en Iván Duque a su mejor pupilo: «Es un hombre íntegro. Recuperó la confianza en Colombia. Las inversiones españolas saben que pueden acudir a él para resolver problemas».

La sombra de Uribe (66 años) se alarga tanto como el número de escoltas que le acompaña dentro y fuera de Colombia. Acostumbrado, se desplaza por Madrid con naturalidad, pero la escena podría servir para un rodaje cinematográfico. El expresidente entra en el Hotel Palace pisando fuerte, como en aquella cumbre de Unasur, de agosto del 2009 en Bariloche (Argentina), donde se enfrentó a la liga de mandatarios del Socialismo Siglo XXI que encabezaba Hugo Chávez. «Lula –recuerda– quería que el debate fuera privado. Le dije que eran mayoría y debía ser público. Aceptaron». La secuencia, en directo, mostró la desesperación de, entre otros, Rafael Correa y Evo Morales ante la batería de argumentos en las réplicas de un Uribe «carburado» que, luego se supo, volaba en fiebre por «un tipo de gripe A». Ahora descubre que, horas después, Evo Morales comenzó a tener los mismos síntomas y tuvo que recibir tratamiento médico. «Esa no me la cobró», comenta con media sonrisa.

Abogado, escritor y profesor, Alvaro Uribe desea que Lenin Moreno, «tenga éxito. Se lo merece. Ha creado un gran horizonte para Ecuador» y aún se sorprende del suicidio de Alan García, «un gesto que recibí con tristeza y respeto». Del expresidente peruano recuerda una anécdota: «No olvido su rostro cuando le dije: Presidente, aquí, en esta escalinata (enorme en la Casa de Pizarro) de tu tamaño y altura intelectual, pareces el inca superior».

¿América Latina ha fracaso en su intento de resolver por sí misma una situación como la de Venezuela?

No se pueden esperar resultados a corto plazo. Lo importante es persistir, no desistir.

¿Qué le parece el papel en Venezuela de Michelle Bachelet, como Alta Comisionada de ONU para los Derechos Humanos?

La legitimación de la tiranía de Venezuela lo único que hace es consolidar la crisis humanitaria. Las visitas, el tratamiento a la dictadura como si fuera un Ejecutivo democrático, legitima la tiranía.

¿Cree que EE.UU. debe desempeñar algún papel concreto en esa crisis?

Este no es un tema de EE.UU., sino de la comunidad internacional en pleno. Donde ha faltado mucha claridad es en Europa. Aquí se sigue insistiendo en un diálogo que solo ha servido para consolidar a Maduro. Tengo miedo de que, por esa vía, la tiranía venezolana se consolide como sucedió con la cubana.

¿Qué le pediría al Gobierno de Pedro Sánchez?

Lo mismo que a la comunidad internacional. Tiene que reflexionar sobre Venezuela. España es un actor muy importante porque siempre ha sido el eslabón de enlace entre América Latina y la UE.

El expresidente Juan Manuel Santos convocó un referéndum para aprobar el proceso de paz con las FARC pero salió el «No». ¿Sigue pensando que lo que hizo, al aplicarlo (con modificaciones), fue ilegítimo?

Por supuesto. Ganamos los del «No». Barnizó esos acuerdos y cambió las reglas del plebiscito –financiado con fondos de Odebrecht– para ganarlo al modificar la Constitución, que exigía un 50 por ciento de aprobación. Debió convocar otro pero prefirió no atender ninguno de los puntos que presentamos y engañar a buena parte de la comunidad internacional.

Algo pasa en Sudamérica cuando en Colombia se pierde un referéndum y se da por aprobado, en Bolivia sucede lo mismo con Evo Morales que busca su cuarta elección…

Lo perdió Chávez y lo dio por aprobado. En eso se parecen Evo, Santos y Chávez. Y los dos últimos en otras cosas, aunque Chávez era más franco que Santos.

¿Cuántos guerrilleros permanecen en activo en Colombia?

La ONU dice que hay tres mil disidentes de Farc en armas y los medios colombianos dan cuenta de más de 700 que han vuelto a la violencia. En el ELN, en el 2010, había entre 1.800 y 2.400 y ahora, –según los medios– hay más de 15.000 desplegados entre Colombia y Venezuela. Ese escenario se completa con las bandas criminales del narcotráfico.

¿Y efectivos de las autodefensas unidas (paramilitares)?

Quedan residuos de las autodefensas –y personas que quieren aparentar serlo– en esas bandas criminales que suman miles. A todos hay que combatirlos por igual. Y todo gira alrededor de 209.000 hectáreas de coca, herencia de la anterior Administración. La buena noticia es que, por primera vez en cinco años, gracias a la acción del presidente Iván Duque, no crecieron los cultivos de droga.

Los falsos positivos (ejecuciones extrajudiciales de civiles falsamente identificados como guerrilleros) es un reproche permanente que le persigue. La mayoría de esos casos, mas de dos mil, se produjo durante sus Gobierno. ¿Se siente de algún modo responsable?

Primero, hay casos identificados desde los años 80 y antes. Nuestro Gobierno asumió la responsabilidad y adoptó todas las medidas posibles. El Alto Comisionado de Naciones Unidas reconoció que esas medidas, dieron resultado. Los dos últimos años me informó de cuatro casos de sospecha. Y le dije: querría cero casos.

¿Qué medidas adoptó?

Desvinculé a 27 altos oficiales del Ejército, decidí que, cualquier cuerpo de una persona dada de baja en un combate, no fuera movilizado por las FF.AA. sino que, en aras de la transparencia, el levantamiento del cadáver lo hiciera la Fiscalía a la que delegamos las investigaciones en reemplazo de la justicia penal militar. Pero, la Fiscalía abusó y por cada persona dada de baja en combate hizo una causa contra las Fuerzas Armadas.

¿Por qué considera buenas las extradiciones (por narcotráfico) a Estados Unidos cuando el delito se comete también en Colombia?

La extradición, más que un tema jurídico debe ser un asunto de confianza entre países amigos. Y el único país que colaboró eficazmente en la lucha contra la droga fue EE.UU. Las extradiciones eran por esos delitos, no por razones políticas.

¿Qué es lo que no le perdona a Santos?

El daño que hizo al país. Fue un Gobierno con gran corrupción, se multiplicaron las hectáreas de cultivos del narcotráfico, de 42.000 se pasaron a 209.000, en los últimos meses de aquel Gobierno se asesinaron a 281.000 líderes sociales… En el de Iván Duque, desafortunadamente, a 60 y le acusan infamemente. Santos derrochó los recursos, heredó una economía confiable y la dejó estancada, con una inversión descaecida que, ahora, está recuperando el presidente Duque.

Pero le dan el Premio Nobel de la Paz. ¿Cree que se lo merecía?

Sobre esos temas no hablo. Generan mucho morbo político pero no son trascendentales en el debate.

Usted es senador y tiene que compartir «curules» (escaños) con exmiembros de la Farc a los que combatió y que, además, mataron a su padre. ¿Cómo lo vive?

He tratado y seguiré tratando a esas personas en el Congreso con respeto. Otro asunto es el mal ejemplo de ese proceso, donde se utilizó la Constitución para dar impunidad a los crímenes atroces de las FARC. Los de antes y los posteriores.

Usted, también protagonizó su particular proceso de paz con los paramilitares…

Desmovilicé (desarmó) 35.000 paramilitares y 18.000 guerrilleros. A diferencia de lo que pasó después, no se permitió la elección política de personas responsables de delitos atroces ni se reformó la Constitución para otorgar una amnistía disfrazada. En mi Gobierno tuvieron que ir a la cárcel entre cinco y ocho años. En el de Santos, no pagan un solo día de cárcel porque considera el narcotráfico un delito político. Las penas son simbólicas.

¿Eso es lo que no le parece bien de los acuerdos de paz?

Yo, lo que digo es que ese acuerdo es un mal ejemplo para Colombia. España es uno bueno, porque permite que personas que han estado en el terrorismo sean elegidas en las urnas pero después de cumplir con todas las penas. Mire el caso de Otegui (Arnaldo), quería ser elegido al salir de la cárcel pero la justicia le dijo: no, hasta que hayas cumplido la libertad condicional.

¿A usted le hizo mucho daño la detención de su hermano por el caso de «Los doce apóstoles» (cabecillas paramilitares)?

Es una injusticia donde lo que subyace es el ánimo de venganza contra mí. Cuando llegué a la Presidencia, una tercera parte del territorio estaba en poder de los paramilitares, otra en poder de la guerrilla y la ultima en riesgo. Se cometían 28.000 asesinatos al año y lo bajamos a 15.000. De 3.000 secuestros pasamos a 120 extorsivos… Desmonté los paramilitares, reduje sustancialmente la guerrilla y dejé un país en el buen camino, con seguridad, inversión y política social, los tres pilares de mi Gobierno. No era un paraíso pero iba bien. Eso no se perdona. Yo doy la cara en la Corte (tiene causas judiciales) frente a testimonios infames y comprados en mi contra pero demostraré que son falsos.

¿Qué opina de que buena parte de los presidentes sudamericanos de su época estén en aprietos en la justicia o en la cárcel como Lula?

A esos temas no me refiero. Lo importante es que el socialismo siglo XXI fracasó.

¿Le gustaría volver a ser presidente?

No, y tampoco tengo la tentación. Tengo una tarea importante y de la que me siento orgulloso: promover nuevos liderazgos en Colombia. Nuestro partido, el Centro Democrático tiene nuevos y grandes lideres. Entre ellos, el presidente Duque.

Pero este primer año de Legislatura parece que se le está haciendo cuesta arriba.

Le voy a dar una radiografía del presidente Duque y de su Gobierno: Son íntegros. Lo mejor para combatir la corrupción es el buen ejemplo y él, a diferencia del Gobierno anterior, lo da. Tiene respetabilidad internacional y Colombia está bien orientada: menos impuestos, austeridad, mejores salarios, buen plan de desarrollo y buena visión. Se ha recuperado la inversión extranjera, creció en un 68 por ciento en el primer trimestre, han reducido el déficit del 4 al 2,4 y para el año entrante se estima del 2,2. Van a tener un superávit primario. Empresas españolas que se venían retirando de Colombia en el ultimo año y medio, encuentran que hay un Gobierno con el que se pueden resolver problemas.

En Sevilla, en la escala del Presidente, Jair Bolsonaro al G-20, descubrieron un alijo de 39 kilos de cocaína en el equipaje de un militar de su comitiva.

El individuo que hizo eso merece todos los años de cárcel. Es muy grave, es un atentado contra Brasil, contra la democracia, contra el presidente.

¿Cómo se ve en Colombia el proceso de intento separatista catalán?

La inmensa mayoría de los colombianos creemos en al legitimidad y la unidad de España.

¿Qué le pareció el suicidio de Alan García?

Lo recibí con tristeza y con respeto. Era un hombre sumamente culto, de una gran erudición.

¿Le sorprende el Gobierno de Lenin Moreno?

Gratamente. Es increíble el cambio. Se podía esperar que, por sus antecedentes marxistas, generase inseguridad política pero ha creado un gran horizonte para Ecuador. Ojalá tenga éxito, lo merece.

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El PPE se rebela contra Merkel por aceptar las maniobras de Sánchez

La canciller alemana, Angela Merkel, intentó ayer evitar un conflicto institucional en la Unión Europea, al aceptar la propuesta inspirada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, para situar al socialista holandés Frans Timmermans al frente de la Comisión Europea. Sin embargo, sus buenas intenciones chocaron frontalmente con la opinión de la inmensa mayoría de los dirigentes del Partido Popular Europeo (PPE) que no aceptaron la idea de apoyar a un socialista, cuando la situación de bloqueo se debe a que fueron los socialistas los que vetaron al candidato popular, el alemán Manfred Weber, a pesar de que fue el más votado en las elecciones europeas.

Esta ha sido probablemente la primera vez en la que la canciller Merkel es desautorizada con tanta contundencia en una reunión del PPE, cuando habitualmente todos los líderes esperaban escucharla para aceptar sus indicaciones. Fuentes del partido hablaron incluso de «rebelión» dentro del partido.

Se supone que Merkel intentaba salvar en lo posible el mecanismo de designación del futuro presidente de la Comisión a través de la figura de los candidatos especiales o «spitzenkandidat» aceptando que el cargo fuera a parar a Timmermans, que era, en efecto, el que proponían los socialistas en las elecciones, dado que Sánchez le había asegurado que podría obtener los 376 votos que necesita en el Parlamento Europeo, sumando a los votos socialistas los liberales, los verdes y la extrema izquierda. Merkel aceptó entonces un paquete en el que el PPE obtendría la presidencia del Parlamento para Weber y el puesto de Alto Representante, mientras que los liberales se harían cargo de la presidencia del Consejo.

Mal precedente
Merkel, había dicho a su llegada que «tal y como se presentan las cosas, no serán negociaciones muy fáciles, por decirlo con cautela. El Parlamento está empeñado, al menos con dos grandes grupos parlamentarios, en el principio del Spitzenkandidat, y, al mismo tiempo, la mayor fuerza, el PPE, no tiene mayoría en el Parlamento Europeo» para imponer a su candidato, el alemán Manfred Weber.

El problema es que en la anterior cumbre la alianza entre el presidente francés Emmanuel Macron, que rechaza el sistema de los «spitzenkandidat», y Pedro Sánchez, que no tenía más interés que vetar al aspirante del PPE, a pesar de haber sido el más votado, había desembocado en una situación de bloqueo mutuo. Macron salió de la reunión satisfecho por el hecho de que lo único que se había constatado es que «ninguno de los “spitzenkandidat” tiene mayoría» lo que fue entendido como una situación que los descalificaba a los dos. Sánchez ha maniobrado desde entonces, sobre todo durante el viaje a Japón para participar junto a otros líderes europeos en la cumbre del G-20, y había logrado volver a poner al socialista en la posición de ganador. Pero al llegar a Bruselas constató que ni los gobiernos populares de los países más pequeños ni los de los del grupo de Visegrado (Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia) han aceptado la idea, ni siquiera vistiendo la propuesta como si fuera la del presidente del Consejo Donald Tusk.

Además, paridad
Antes de empezar la reunión, los funcionarios del Consejo hacían cálculos considerando que si la primera ministra británica se abstiene, como ha dicho que haría teniendo en cuenta la situación en la que se encuentra, estos cuatro países más Italia –Matteo Salvini ha dicho que no aceptaría a Timmermans en ningún caso– ya tenían suficiente fuerza como para bloquear la propuesta. Ni siquiera Macron estaba satisfecho con esta idea de retener a uno de los candidatos especiales y añadió el requisito de que entre los cuatro puestos en juego haya dos hombres y dos mujeres, lo que convertía el rompecabezas en un ejercicio aún más complicado.

Lo que se suponía que sería un mecanismo para hacer que los electores participasen en la designación del principal cargo en la Unión Europea podría acabar siendo una causa para un bloqueo institucional que, en el mejor de los casos, puede acabar retrasando todo hasta septiembre. Y el papel de Pedro Sánchez habrá sido trasladar a la UE el modelo de bloqueo que utiliza en España. Los 28 necesitan un acuerdo antes del miércoles, cuando se ha de elegir al presidente del Parlamento Europeo.

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Trump, primer presidente de Estados Unidos que pisa Corea del Norte

Sin despeinarse el revoltoso flequillo, Trump volvió ayer a hacer Historia con otro de sus sorprendentes golpes de efecto. El sábado, desde la cumbre del G-20 en Osaka, se había citado con Kim Jong-un por Twitter y ayer se convirtió en el primer presidente de Estados Unidos en poner un pie en Corea del Norte.

En una reunión preparada de improviso, Trump y Kim se encontraron en la frontera cerrada del Paralelo 3
8, que separa a las dos Corea desde el final de la guerra que enfrentó al Norte comunista con el Sur capitalista y con EE.UU. entre 1950 y 1953. Con su característico traje “tipo Mao” oscuro y una amplia sonrisa en el rostro, allí le estaba esperando para darle la mano Kim Jong-un, quien le invitó a entrar en su país, el más hermético y aislado del mundo y al que la Casa Blanca prohíbe ir. Como ya había avanzado al término del G-20 en Japón, Trump no dudó en dar un paso histórico sobre el bordillo que sirve de línea divisoria. Acompañado del joven dictador, caminó brevemente por el lado norcoreano, rodeado de fotógrafos y cámaras de televisión que no paraban de inmortalizar tan simbólico momento, algo impensable hace dos años, cuando sus países estaban al borde de la guerra.

«Cruzar esta línea es un gran honor. Se han alcanzado muchos progresos… Esta es una amistad particularmente grande», se congratuló Trump, quien sentenció que «es un gran día para el mundo». Sonriendo con satisfacción, Kim Jong-un le respondió que su visita «es una expresión de su voluntad para acabar con el desgraciado futuro y entrar en un nuevo futuro», según informa la agencia surcoreana Yonhap.

Tras su histórica cita en el Paralelo 38, mantuvieron una reunión a puerta cerrada organizada por el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, auténtico impulsor del diálogo con el régimen comunista de Pyongyang. En esta entrevista, que duró unos 50 minutos, ambos acordaron reiniciar las conversaciones sobre el desarme nuclear norcoreano, que estaban bloqueadas desde el fracaso de la cumbre de Vietnam en febrero. Poco después, el secretario de Estado, Mike Pompeo, confirmaba en la base aérea de Osan que los contactos empezarán a mediados de julio, recoge Yonhap. Lo que no se sabe es quién encabezará la delegación norcoreana en las negociaciones, ya que hay sospechas de que sus responsables han sido purgados por el fiasco con que acabó la cumbre de Vietnam. Entre ellos destaca el exembajador de Corea del Norte en España, Kim Hyok-chol, quien no ha sido visto en público desde hace varias semanas. Aunque el periódico surcoreano «Chosun Ilbo» publicó recientemente que había sido ejecutado, es imposible saberlo y la CNN ha difundido que está vivo, pero bajo custodia.

Aunque en la reunión de Trump y Kim no hubo más anuncios importantes, el mero hecho de que un presidente estadounidense se encuentre con un dirigente norcoreano en el Paralelo 38 es ya una gran noticia. Mientras los antecesores de Trump visitaban este lugar con cazadoras de camuflaje para atisbar dentro de Corea del Norte con prismáticos y rodeados de guardaespaldas y soldados, él lo ha hecho con traje y de la mano de Kim Jong-un.

Con esta visita, ambos han reabierto las comunicaciones tras el fiasco de Hanói. Sorprendiendo a todo el mundo una vez más, Trump se marchó de improviso al no llegar a un acuerdo con Kim sobre el levantamiento de las sanciones internacionales a cambio del cierre de sus instalaciones atómicas. A pesar de aquel plantón, parece que sigue habiendo buena química entre los dos.

Desde aquel revés, las relaciones entre ambos países se habían vuelto a deteriorar y Pyongyang hasta había empezado a disparar nuevos misiles de corto alcance para llamar la atención de Washington. Con el presidente surcoreano, Moon Jae-in, trabajando en la sombra para tender puentes, se ha vuelto a recuperar la distensión y todo indica que la entrevista de ayer es solo el primer paso para una próxima cumbre entre Trump y Kim, que sería ya su cuarto encuentro desde junio de 2018.

Tras verse en Singapur y Hanói, esta nueva reunión tuvo lugar en plena Zona Desmilitarizada de Paralelo 38, que divide la península coreana. Así se conoce a una franja de terreno de unos 250 kilómetros de largo por cuatro de ancho plagada de soldados, tanques, cañones y minas. A 53 kilómetros de Seúl y 240 de Pyongyang, allí se encuentra el Área de Seguridad Conjunta de Panmunjom, que sirve de frontera cerrada entre ambos países y ha acogido el encuentro entre Trump y Kim. Escenario habitual de las conversaciones diplomáticas entre el Norte y el Sur, en Panmunjom recibió también el dictador norcoreano al presidente del Sur en abril del año pasado. Dicha cumbre sirvió para consolidar el deshielo con el régimen de Pyongyang, que empezó meses antes durante los Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en el Sur y prosiguió en Singapur y Hanói. Cerrando el círculo, en Panmunjom se han vuelto a reunir Trump, Kim y Moon para desatascar las conversaciones sobre desarme nuclear y seguir avanzando en la normalización de relaciones con Pyongyang. Como último conflicto que queda de la Guerra Fría, EE.UU. y Corea del Norte no tienen lazos diplomáticos y están enfrentados por el programa atómico y militar de Kim Jong-un.

«El saludo histórico es un importante paso en la ruta hacia la paz. Pero el destino de la región, y bastante posiblemente del mundo, no se puede dejar a Trump y Kim. Implicar a la comunidad internacional y los tratados como el de prohibición de armas atómicas son el único modo de conseguir una desnuclearización integral y verificable en toda la península coreana», analizó en una declaración enviada a ABC Akira Kawasaki, miembro de la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares, que ganó el premio Nobel de la Paz en 2017. Para Kawasaki, «el trabajo continuado del presidente (surcoreano) Moon por la paz y la desnuclearización debería ser elogiado. Corea del Sur debe ayudar más a desnuclearizar la península terminando su dependencia de armas atómicas (de EE.UU.)”».

Simbólico como Nixon
Antes de verse con Kim Jong-un en Panmunjom, Donald Trump y Moon Jae-in visitaron a las tropas estadounidenses acantonadas en la Zona Desmilitarizada. En Corea del Sur permanecen 28.500 soldados norteamericanos, por los que el presidente Trump quiere que el Gobierno de Seúl pague más para seguir con su misión de protección frente a las amenazas de Pyongyang.

En caso de que prosperen las negociaciones sobre el desarme nuclear norcoreano, es probable que dicha presencia militar no sea necesaria en el futuro. Pero, a la espera de ver cómo se desarrolla el proceso, no hay duda de que la jornada de ayer será histórica para las relaciones entre Washington y Pyongyang. Aunque la visita a Panmunjom no fue más que uno de esos gestos para la galería que tanto le gustan a Trump, estuvo lleno de simbolismo por pisar la última frontera de la Guerra Fría. Algo parecido a lo que hizo Nixon con su histórico viaje a China en 1972.

Con su habitual tono propagandístico, los medios norcoreanos informarán a bombo y platillo de este encuentro en el Paralelo 38. Por tercera vez en un año, los norcoreanos verán a su caudillo con el hasta hace poco odiado «enemigo imperialista» de EE.UU., lo que indica un cambio de timón y sugiere una tímida apertura si prospera el diálogo nuclear y se levantan las sanciones sobre Pyongyang. Con la vista puesta en la próxima cumbre, Trump ya dijo ayer que estaría encantado de que Kim fuera a visitarle a la Casa Blanca.

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WiFi en aeropuertos, una trampa peligrosa para conectarse a internet

Llega el mes de julio y con él llega la primera operación salida del verano, vacaciones que arrancan en las terminales de salida de los aeropuertos. Al llegar al destino es probable que la conexión de datos móviles haya desaparecido.

Las tarifas móviles han evolucionado y el fin del ‘roaming’ en la Unión Europea ha permitido traspasar fronteras también en la red. Sin embargo, en muchas ocasiones las redes WiFi públicas se han convertido en una tabla salvavidas.

Las conexiones gratuitas no ofrecen la protección de una red privada por lo que es necesario tomar una serie de precauciones. Al conectarse a la WiFi pública, en la gran mayoría de casos, el proveedor del servicio exigirá un registro rápido para el acceso. «Si en internet algo es gratis, el producto eres tú», es una de las máximas en la red de redes.

Antes de acceder y registrarse, la lectura de los términos y condiciones es un paso a cumplimentar, ya que la letra pequeña del servicio puede incluir suscripciones premium o la cesión de datos a terceros.

La seguridad en las redes públicas han ido mejorando, pero la suplantación de estas sigue siendo sencilla con tan solo un smartphone. Una vez elegida una conexión pública para navegar por la red es necesario tomar una serie de precauciones.

La más importante es no introducir datos sensibles. Acceder a la cuenta bancaria, iniciar sesión en una red social o en el correo electrónico son acciones cotidianas, pero pueden dejar al descubierto las credenciales privadas que pueden ser usadas por los ciberdelincuentes.

Al navegar por internet, los expertos recomiendan el uso de páginas web que usen HTTPS, ya que utilizan el protocolo SSL/TLS. ¿Y si se tiene que hacer uso de la banca móvil o navegar por páginas que no usen el cifrado de datos?

La solución es una conexión VPN (Virtual Private Network), que permite crear una red local sin necesidad que sus integrantes estén físicamente conectados entre sí, sino a través de internet. Las VPN permite un filtro de seguridad al usar una WiFI pública y así se evita la exposición de datos a terceros.

Al abandonar el aeropuerto u otro lugar con una red WiFi pública, los expertos recomiendan borrar la conexión como medida de protección adicional. Los teléfonos Android almacenan todas las redes usadas en algún momento junto con las contraseñas. En los ajustes de WiFi, los teléfonos del gigante de los buscadores permiten borrar todas las conexiones.

Conexión limitada

No borrar las WiFi sin uso es un error, asociado también al dejar activada la opción de WiFi operativa en todo momento. Un gesto que ayuda a que la batería se consuma más rápido y que deja la puerta abierta a la conexión constante con redes abiertas y también inseguras.

Lo recomendable, según los expertos en seguridad, es activar la opción de WiFi solo en aquellos momentos que se se quiera utilizar. Así la batería durará más tiempo y no se permitirá la conexión constante a redes públicas.

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Unos 70 países aún criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo

Si bien la atmósfera del día del Orgullo LGBTI fue de alegría y celebración en Nueva York y varias capitales del planeta, a pesar de los avances en las últimas dos décadas, las personas LGBTI continúan enfrentándose a una amplia exclusión, discriminación y violencia en muchos países.

Hasta la fecha, alrededor de un tercio de los Estados Miembros de la ONU, unos 70 países, continúan criminalizando la homosexualidad y existe un estigma profundamente arraigado contra ellos que no solo afecta negativamente a las personas LGBTI, sino también a las comunidades y economías en las que viven, asegura el Banco Mundial.

Abordar esta situación es especialmente difícil porque la falta de protección legal perpetúa la lucha.

Otra barrera importante es la ausencia de datos sobre la vida de las personas LGBTI, que según la agencia pone en peligro el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el compromiso de los países con el principio de “no dejar a nadie atrás” en el esfuerzo para acabar con la pobreza y la desigualdad.

Según ONU Mujeres, actualmente solo hay 23 países o territorios donde se permite que las personas del mismo sexo se cases on establezcan uniones reconocidas legalmente.

Noticias ONU /Elizabeth Scaffidi

Dos amigos en la marcha del Orgullo Gay en Nueva York en 2018

El Orgullo desde la sede de la ONU

El mensaje directo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos humanos” resonó el domingo a través de los los miembros de ONU-GLOBE que participaron en el desfile del Orgullo Mundial en la ciudad de Nueva York.

Con pancartas recordaron las conmovedoras palabras de la Declaración: “Todos tenemos derecho a la vida, a la libertad ya la seguridad” y “actuemos unos con otros en un espíritu de hermandad”.

Entre otras cosas, el grupo interinstitucional  combate la homofobia, la bifobia y la transfobia en todo el sistema de las Naciones Unidas.
Según el secretario de UN-GLOBE, Gabe Scelta, la celebración de este año es “especialmente importante” porque marca el 50 aniversario de las protestas de Stonewall, que para muchos representa el comienzo de la lucha por la igualdad y la no discriminación para lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, e intersexuales “con las que aún nos enfrentamos hoy”.

Scelta dijo a Noticias ONU que su comunidad se enfrenta a una discriminación y violencia sin paralelo en todo el mundo, especialmente dirigida a aquellos con identidades intersectoriales, incluidas las mujeres trans afrodescendientes o latinas.

Agregó que tasas extremadamente altas de depresión y suicidio se experimentan “en proporciones epidémicas” como una respuesta natural a las presiones de ser una minoría, especialmente para los jóvenes.

“Ver a personas como nosotros viviendo nuestras vidas con alegría, con el amor y el apoyo de amigos, aliados y lugares de trabajo puede ser un salvavidas”, subrayó Scelta.

Todo el personal de Nueva York fue invitado por el Sindicato del Personal de las Naciones Unidas y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para marchar con ONU-GLOBE en la celebración del Orgullo Mundial.

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Donald Trump celebra un histórico encuentro con Kim Jong-un en la frontera entre las dos Coreas: “Es un gran día para el mundo”

En términos visuales, el gesto constituye literalmente un paso histórico ya que las decenas de metros que Donald Trump se adentró este domingo en el territorio de Corea del Norte constituyen un hecho sin precedentes.

“Usted es el primer presidente de EEUU que está en mi país”, le dijo el líder norcoreano Kim Jong Un.

“La relación que hemos desarrollado significa mucho para mucha gente. Es un honor que me haya pedido que cruce la línea (divisoria). No estaba seguro si me lo iba a pedir. Me lo paso muy bien con usted“, le respondió Trump minutos después.

“Este es un día legendario, histórico”, añadió más tarde.

Sin embargo, para expertos como Robert E Kelly, de la universidad surcoreana de la ciudad de Busan, todo lo ocurrido es una alegoría de la “farsa” en la que se ha convertido el proyecto de diálogo con Corea del Norte impulsado por Trump.

“En el último minuto, se hace para la televisión e impulsado por la lujuria de Trump por el drama y el imagen, en lugar de la sustancia. Busca una foto para su campaña electoral de 2020. ¡Qué espectáculo de payasos! Es un puro show televisivo”, escribió en un tuit.

Bajo esta disparidad de opiniones, el presidente estadounidense Donald Trump se ha reunido con el líder de Corea del Norte Kim Jong Un en la Zona Desmilitarizada que separa la Península coreana en un encuentro -el tercero entre ambos- destinado una vez más a intentar desbloquear el proceso de negociación entre ambas naciones, atorado desde el verano del año pasado.

Tras la mediática reunión que protagonizó la pareja junto a las simbólicas casamatas azules de la llamada Zona de Seguridad Conjunta (JSA) de Panmunjom -el único lugar de los 250 kilómetros de frontera donde soldados surcoreano y norcoreano se ven cara a cara-, y el apretón de manos inicial, Trump cruzó la marca de cemento que separa los territorios de las dos coreas a las 15:46 hora local y caminó una veintena de pasos en dirección al primer edificio norcoreano, superando de lejos el gesto similar que realizó el presidente surcoreano Moon Jae In durante su primera reunión con Kim Jong Un en ese mismo lugar en abril de 2018. Moon sólo atravesó la demarcación brevemente y volvió a su territorio.

“Está muy bien verle de nuevo. Nunca habría imaginado que le vería en este sitio“, afirmó Kim Jong Un al saludarle.

Trump permaneció durante casi un minuto en suelo norcoreano y después volvió a Corea del Sur acompañado de su homólogo, al que invitó a la Casa Blanca frente a las cámaras.

“Esto tiene una gran importancia. Encontrarse aquí, en un lugar que es símbolo de la hostilidad y la división del pasado, significa que queremos avanzar en un futuro nuevo. Es un acto valiente”, manifestó el propio Kim ante los periodistas.

Las sonrisas, las muestras de afecto y la avalancha de fotos estuvieron seguidas por la conversación que mantuvieron en privado durante una hora en la Casa de la Libertad, en territorio de Corea del Sur. Poco después Trump abandonó Corea del Sur rumbo a EEUU.

Trump reconoció al concluir la cita que está podía haber sido “más histórica si se hubiera conseguido algo” pero dijo que la “especial relación” que mantiene con el dictador norcoreano -al que no cesó de alabar- ha posibilitado que en “dos o tres semanas” las delegaciones de ambos países retomen el diálogo “para ver si consiguen algo”.

El dirigente norteamericano intentó rebajar incluso el desplante que supuso el último ensayo de misiles de Corea del Norte el pasado mes de mayo, que su asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, reconoció que habían sido una “clara violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad” de Naciones Unidas.

“Fueron misiles pequeños, ni siquiera lo consideramos un ensayo de misiles”, dijo Trump ignorando una vez más la realidad.

La tercera cumbre entre los dos mandatarios se organizó siguiendo las pautas caóticas que caracterizan la política del titular de la Casa Blanca, que recurrió a un tuit para convocar a su homólogo.

“Después de algunas reuniones muy importantes, incluida mi reunión con el presidente Xi (Jinping) de China, me iré a Corea del Sur (con el presidente Moon). Mientras esté allí, si el presidente Kim ve esto (el tuit), me gustaría reunirme con él en la DMZ sólo para darle la mano y decir ¡Hola!”, le lanzó el mandatario través de las redes sociales.

Pese a que twitter está prohibido en Corea del Norte, Kim Jong Un respondió de forma positiva, consciente del ingente respaldo político que le podía reportar la conversación, que confirma como ha pasado de ser un paria internacional a ser considerado como un interlocutor recurrente por el jefe de estado de la primera potencia mundial.

“Para Kim es otra buena oportunidad para presumir ante su pueblo de cómo se codea con el líder más poderoso del mundo“, opinó Minyoung Lee, un analista del Grupo de Riesgo de Corea, en declaraciones a la página especializada NK News.

Kim Jong Un admitió la “sorpresa” que le causó la singular invitación que recibió por “la mañana” del sábado.

“Nos gustamos desde el primer día. Si no fuera por la especial relación que tenemos este encuentro no habría sido posible“, argumentó Trump.

Al inesperado evento acudió también el presidente surcoreano Moon Jae In, que aferrado a su comportamiento habitual permaneció en un papel secundario y no cesó de alagar lo que calificó como estilo “audaz” y “creativo de Trump y su “determinación”.

Artífice de la mediación entre los dos países, Moon continúa empeñado en mantener el clima de distensión del que se benefició la Península en 2018, que parecía en peligro tras los últimos ensayos balísticos de Pyongyang.

El gesto de Trump es por ahora un mero guiño que puede quedarse en eso, un puro efecto mediático, si el proceso de diálogo sigue atascado en el elemento fundamental: la discordia entre ambas capitales sobre el significado de la desnuclearización de Corea del Norte que exige Washington.

Trump se encontró con Kim Jong Un en Singapur en junio de 2018 y en Vietnam en febrero del presente año. Ninguna de las dos cumbres consiguieron avanzar un ápice en la aproximación de las posturas bilaterales.

Pyongyang sigue exigiendo una flexibilización del régimen de sanciones internacionales apadrinado por Washington a cambio del desmantelamiento de algunas de sus instalaciones nucleares, mientras que el gobierno estadounidense exige la destrucción absoluta de todo su arsenal para aceptar ese paso.

Para analistas como Andrei Lankov, director del Grupo de Riesgo de Corea, lo acaecido no ha dejado de ser un “evento improvisado” y “mal preparado”. “No creo que se pueda conseguir mucho en una reunión tan informal. Es una buena noticia, porque significa que el diálogo continúa pero resta un largo camino para alcanzar un compromiso significativo. Y como no me canso de repetir, este acuerdo no incluirá la desnuclearización según la entiende EEUU”, declaró Lankov a la página NK News.

Según el think tank Instituto Internacional para la Investigación de la Paz de Estocolmo (Suecia), Corea del Norte ha añadido una decena de ojivas atómicas a su arsenal durante el último año y ahora dispondría de cerca de una treintena.

El último informe de ese centro de análisis incide en lo que ha sido una constante de Pyongyang desde que comenzó con sus ensayos nucleares en 2006: el país “sigue dando prioridad a su programa nuclear militar como elemento central de su estrategia de seguridad nacional” incluso si en 2018 declaró una “moratoria” en la prueba de bombas atómicas.

Panmunjom es el destino más popular de la DMZ. Frecuentado por políticos y un aluvión de turistas -que la pueden visitar tanto desde el lado surcoreano como el norcoreano-, la también denominada “villa de la paz” acoge el pabellón donde se firmó el alto el fuego de 1953.

Durante décadas el enclave ha sido también uno de los lugares más sensibles de la línea divisoria por la proximidad de las fuerzas enfrentadas y al ser el espacio elegido por numerosos desertores norcoreanos para huir a Corea del Sur.

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La Zona Desmilitarizada de Corea, la última frontera de la Guerra Fría

La Zona Desmilitarizada es considerada la última frontera de la Guerra Fría, una verdadera tierra de nadie implementada en 1953 y escenario de un enfrentamiento entre dos países hermanos y confrontado


Trump y Kim Jong-un en la Zona Desmilitarizada de Corea.
REUTERS

Donald Trump y Kim Jong Un se reunieron este domingo en la Zona Desmilitarizada (DMZ) que divide la península coreana, en un encuentro definido a última hora y que tomó al mundo por sorpresa.

La Zona Desmilitarizada es considerada la última frontera de la Guerra Fría, una verdadera tierra de nadie implementada en 1953 y escenario de un enfrentamiento entre dos países hermanos y confrontados.

¿Dónde está?

Se trata de una franja de cuatro kilómetros de ancho que recorre 250 kilómetros a través de la península de Corea, a unos 50 kilómetros al norte de Seúl y unos 200 kilómetros al sur de Pyongyang.

En el centro de esa franja corre la Línea Militar de Demarcación (LMD), el punto donde se encontraban las líneas de frente de las tropas enfrentadas al momento en que se firmó un cese del fuego en 1953.

Por ese acuerdo, los dos países retrocedieron dos kilómetros sus líneas. En el lado Sur, Seúl estableció zonas reservadas adicionales de ancho diferente donde el acceso de civiles es restringido.

¿Qué es?

Frontera que separa el Norte y el Sur de Corea, el armamento pesado está prohibido dentro de los límites de la DMZ. Las patrullas están permitidas pero no pueden cruzar la LMD. Tampoco está autorizado que haya más de 1.000 personas de cada lado dentro de la zona en ningún momento. Toda la DMZ está protegida con minas antipersonales.

Las áreas próximas a la DMZ constituyen algunos de los lugares más fortificados del planeta, atestados de artillería pesada, campos militares y más terrenos minados.

¿Cómo es?

Como la DMZ es una “tierra de nadie” con una mínima presencia humana desde hace más de medio siglo, la mayor parte de la zona en sí está compuesta por bellas florestas, que se convirtieron en un refugio ecológico para raras especies de flora y fauna cuyo habitat natural en otro lugar fue destruido.

En octubre del año pasado fue visto en la zona un oso asiático negro, de acuerdo con unas imágenes del ministerio surcoreano de Medio Ambiente.

La región también está repleta de torres de observación, con abundantes alambradas en los costados.

¿Quién estuvo allí?

Estados Unidos y Corea del Sur han mantenido una alianza durante décadas y la visita a la DMZ es una especie de ritual en todos los viajes de los líderes estadounidenses.

El presidente George W. Bush estuvo en febrero de 2002, un mes después de que dijera que Corea del Norte era parte del “eje del mal”.

El último dirigente estadounidense en ir fue Barack Obama in 2012. El vicepresidente Mike Pence estuvo en la frontera en abril de 2017, en medio de fuertes tensiones con el país.

Siete meses más tarde, Donald Trump intentó desplazarse a la zona, pero su helicóptero tuvo que dar marcha atrás debido al mal tiempo.

El año pasado, el presidente surcoreano Moon Jae-in y el líder norcoreano Kim Jong Un mantuvieron dos de sus tres cumbres en Panmunjom, el “pueblo de la tregua”, en la DMZ.

¿Qué es Panmunjom?

También conocido como Área de Seguridad Conjunta (JSA, por sus siglas en inglés), Panmunjom es constituido por una serie de edificios, sobre todo unos barracones de la ONU, pintados de azul, justo en la LMD.

El armisticio de 1953 fue firmado en un edificio en la parte norte.

Es el único lugar de la DMZ donde soldados del Norte y del Sur están frente a frente, aunque tras un acuerdo intercoreano firmado por Moon y Kim en su tercera cumbre en Pyongyang el aáo pasado, ya no llevan armas.

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