El Banco de España pide hacer más PCR y rastreos para no dañar la economía

La detección de los casos positivos de Covid-19 y el rastreo de todos los posibles contactos son clave ya no solo para doblegar la actual curva de contagios, sino también para la economía. El Banco de España se suma a los organismos y expertos que piden al Gobierno que «aumenten de forma drástica» la capacidad para detectar y rastrear los contagios por coronavirus para evitar el impacto socioeconómico de las medidas asociadas a confinamientos.

Así lo recomienda el supervisor en un artículo en el que analiza las medidas de contención, evolución del empleo y propagación del Covid en los municipios españoles y en el que concluye que la realización en todo el mundo de test a gran escala y el aislamiento de quienes presenten PCR positivo tendrían un coste mensual inferior a las pérdidas económicas que la pandemia podría provocar en menos de una semana, tal y como señalan en un estudio.

A juicio del Banco de España, «la búsqueda exhaustiva de casos y el rastreo de sus interacciones sociales permitirían aislar los casos diagnosticados y sus contactos, lo que, a su vez, facilitaría la contención inmediata de eventuales focos locales». Y así lo confirma la experiencia de países como Alemania, Corea del Sur y Taiwán. «Estos países han realizado pruebas de diagnóstico masivas a la población y la pandemia ha evolucionado de forma relativamente más favorable sin necesidad de imponer medidas de confinamiento tan extremas como en España o Italia», destacan en este artículo.

Además de esta estrategia de contención, la institución pública aboga por implantar otras medidas complementarias que han demostrado su efectividad en la contención del Covid-19 referentes a las relaciones sociales. Así, por ejemplo, señala que los contactos entre grupos sociales de diferentes edades pueden desempeñar un papel fundamental en la propagación del coronavirus. Por ello, sostiene que una atención especial y la prevención de las interacciones con los grupos de población de edades avanzadas podrían mitigar las consecuencias sanitarias de un eventual rebrote, lo que aliviaría la presión sobre el sistema sanitario y evitaría los costes económicos asociados a las medidas de confinamiento.

Otra de sus conclusiones es que el cese de las actividades no esenciales vigente durante los primeros días de abril habría mitigado la propagación de la pandemia en el corto plazo. Sin embargo, el impacto económico, en términos de destrucción de empleo, a corto plazo habría sido también significativo. Esto es así en la medida en que los municipios con una mayor exposición a dichas actividades no esenciales, y que, por consiguiente, redujeron en mayor grado su actividad económica, mostraron un menor incremento de la tasa de incidencia del Covid-19 a lo largo del mes de abril, pero también una peor evolución del empleo según los registros de la Seguridad Social.

Ir al artículo fuente

¿Cuál es tu reacción?

Emocionado
0
Feliz
0
Enamorado
0
No estoy seguro
0
Gracioso
0

Los comentarios están cerrados.