«El chavismo ganará las parlamentarias con fraude»

Carlos Arcila Calderón es profesor titular de la Universidad de Salamanca e investigador reconocido en el ámbito de la comunicación digital. En 2010 se fue definitivamente de Venezuela, cuando todavía gobernaba Hugo Chávez. El académico vaticina un «fraude» del régimen de Maduro en las próximas elecciones parlamentarias, en medio de la mayor crisis social, política y económica de su historia reciente, con un éxodo de unos cinco millones de migrantes en los últimos años.

– Ha causado sorpresa el indulto múltiple otorgado por el presidente Maduro. ¿Por qué lo hace ahora?

– Es una estrategia política para legitimar las próximas elecciones parlamentarias. Por un lado, permite que la oposición participe, y que luego no utilicen el argumento de que impidió su postulación en su contra, y por otro lado su objetivo es dividir a la oposición.

– Ya lo está logrando…

– Sí, entre Henrique Capriles y Juan Guaidó, dos cabezas presidenciables; bueno, el segundo es presidente interino y estoy convencido que su proceso técnico de elección fue el correcto. Ellos representan las dos opciones en Venezuela: una oposición más radical, que quiere una confrontación y que apuesta por no presentarse a las elecciones, que es la de Guaidó. Y una más moderada que intenta el juego democrático, sabiendo que incluso van a perder de forma fraudulenta o que la propia oposición les va a acusar de ayudar al Gobierno.

«El Gobierno hace que la gente hable sobre los comicios y se crea que es una democracia»

– ¿Qué es lo mejor?

– En 2005 con Hugo Chávez ya pasó, la oposición no se presentó. Probablemente fue una mala decisión porque durante años hubo un Congreso totalmente chavista, mientras que un poco después, cuando volvieron a presentarse, pasó lo contrario: el Congreso se dividió y desde dentro la oposición pudo hacer un contrapeso. Más adelante hubo un Congreso de mayoría opositora, que fue cuando vino la famosa Asamblea Constituyente y le quitó los poderes a la Asamblea Nacional.

– Entonces es mejor que la oposición participe en las elecciones del 6 de diciembre.

– Yo participaría. Porque en un Estado de guerra te vas por el camino de las armas. Pero no es el caso, todavía hay un cierto margen democrático. Aunque sean engañosas, porque así denuncias y haces lo posible desde dentro. Aun así, entiendo a la otra parte de la oposición porque considera que si participas las legitimas.

La maniobra del Régimen

– ¿Qué harán los opositores indultados?

– Su camino es volver a las filas políticas, cada uno a la línea a la que pertenece, e intentarán llegar a acuerdos que serán complicados. Gran parte de ellos se presentarán a las elecciones parlamentarias en su calidad de ‘mártires’, porque su liberación no viene de la nada, muchos negociaron su salida con el Gobierno.

– ¿En qué más podría ceder Maduro?

– Este Gobierno, al igual que el de Chávez, siempre ha tenido estrategias. La de ahora consiste en la visibilización de las elecciones en todo el país, lo que quiere decir que intentarán vender este hecho como algo democrático. Todo el mundo está hablando de las elecciones en Venezuela, porque hay una campaña del Gobierno para que la gente hable sobre los comicios, y se crea que eso es una democracia.

– ¿Y cuál es la posición actual del presidente?

– Maduro está inquieto desde hace muchos años. A su crisis social y política se ha sumado la sanitaria. Ya estaba débil pero ahora lo está más. Si se hicieran unas elecciones transparentes tendría muchísimo más miedo, y sin fraude también tiene miedo, porque tiene cerca a sus enemigos: Colombia, Brasil y Estados Unidos. No lo tiene fácil y es consciente de eso.

– En la región se ha quedado solo.

– Venezuela se ha aislado con sus vecinos más importantes, y ha sido inteligente con los aliados lejanos, como Irán, Rusia o Turquía, que le han ayudado.

Un futuro oscuro

– ¿Qué pasará con el conflicto abierto con Colombia, apoyado por Estados Unidos?

– Se puede intensificar, pero no creo que desemboque en algo mucho peor. Y no es nuevo. Son tensiones que pueden escalar o disminuir, pero el límite es el que hay: cierre de fronteras y misiones diplomáticas inestables. A Venezuela le costaría mucho romper relaciones con un país que tiene a millones de sus ciudadanos.

– ¿Qué cree que va a pasar en las próximas elecciones?

– Con todos los antecedentes, diría que va a incrementar la polémica entre la oposición porque algunos participarán. Se harán las elecciones y ganará el chavismo, pero la oposición mantendrá la cabeza metida en el Congreso.

«Lo mejor es participar en las elecciones para hacer un contrapeso desde el Congreso»

– ¿Con trampa?

– Sí. Creo que el Gobierno hace fraude cuando ve que lo necesita. Estoy convencido de que el régimen utilizará su maquinaria para que las elecciones sean favorables a ellos.

– ¿Cuáles serán las consecuencias de eso?

– Dudaría que haya un conflicto armado, no lo ha habido en todos estos años, y ya van 21 de este proceso. A estas alturas, con tantos migrantes, la gente seguirá esperando a que las cosas caigan por su propio peso. Llegará el momento de un agotamiento del Gobierno. Es probable que haya un cambio interno del régimen, por ejemplo, que salga Maduro y que entre alguien más moderado del ala del chavismo y que se alíen con alguien de la oposición. Posiblemente el cambio se dé por el debilitamiento, y luego más, hasta que salga. Sería la vía más sana para que no haya un derramamiento de sangre.

– ¿Qué siente con todo lo que está pasando?

– Tristeza. Impotencia. Vergüenza. Y cansancio. Llega un momento en el que te cansas. He vivido las dos décadas del chavismo, mi primera votación fue en las elecciones de él. Y cada año la situación ha empeorado mucho más. La solución no es sólo un cambio de Gobierno, hay problemas sociales, culturales e institucionales. Hay que reconstruir una nación que está en un nivel alto de destrucción y eso da angustia: no saber cuándo va a ser un país más o menos normal.

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