Mundo

El delirio de QAnon pone el pie en Europa

Más de 10 años de crisis económica que ha dejado profundas heridas abiertas y un virus que paraliza al mundo. Una combinación explosiva que deprime, inquieta y crea incertidumbre y angustia. El abono psicológico perfecto para sembrar teorías de la conspiración, como muestra internet. Muchas son descabelladas, pero alarma que la más popular supere el delirio. Se conoce con el nombre de QAnon, un movimiento que ha echado raíces en Estados Unidos y que ya ha puesto el pie y avanza en EuropaAlgunos expertos lo han calificado como “la ideología conspirativa más exitosa y amenazadora en las redes sociales”.

Ahí va lo que propaga a grandes rasgos, aunque con el tiempo se han añadido variantes: El mundo está bajo el poder de una banda de pedófilos del “estado profundo” que secuestra a niños, los encierra en mazmorras, practica ritos satánicos y los agrede sexualmente antes de beber su sangre, de la que extraen una sustancia que les permite frenar el envejecimiento. Entre los desalmados que dirigen el entremado están los Clinton, los ObamaBill Gates o George Soros. Pero hay un plan secreto que ya está en marcha que liberará al mundo de esta escoria. Al frente está Donald Trump que, tras la “tormenta perfecta”, hará posible el “gran despertar”.

QAnon nació en octubre del 2017 en Estados Unidos. Desde entonces no ha hecho más que crecer y expandirse más allá de sus fronteras. Entorno a la base conspirativa se mueven también grupos negacionistas, anticonfinamiento, antivacunas, enemigos de la tecnología 5G y movimientos de extrema derecha, entre otros. Todos coinciden en mantener una actitud de gran desconfianza hacia los gobiernos.

A Trump le preguntaron el pasado verano sobre el gran delirio. Esta fue su respuesta: “No sé mucho de este movimiento, pero tengo entendido que les gusto mucho, lo cual les agradezco. He oído que es gente que ama a nuestro país”. Al menos 70 candidatos republicanos al congreso han manifestado en algún momento su apoyo al movimiento, como las aspirantes por Georgia, Marjorie Taylor Greene y Stanton King. De nada ha servido que el FBI considerase el año pasado a QAnon “una amenaza terrorista potencial“, después de que algunos de sus seguidores fueran acusados de delitos violentos con armas de fuego en Estados Unidos.

La republicana por Georgia, Marjorie Taylor Greene, es una de las 70 aspirantes al Congreso que han apoyado en algún momento las teorías de QAnon. / ERIK S. LESSER (EFE)

Qanon apareció por primera vez en Europa a finales del año pasado, pero no ha sido hasta este verano cuando ha empezado a extenderse por el continente. ‘NewsGuard’, organización con sede en EEUU que monitorea al movimiento en internet, cifró en cerca de medio millón sus seguidores en Europa, solo en Youtube, Facebook y Telegram. Las dos primeras, junto a Instagran, empezaron en octubre a cerrar todas las cuentas relacionadas con este grupo. Pero el ciberespacio está lleno de vías de escape. Los países europeos donde QAnon ha penetrado más son Alemania, el Reino Unido y, en menor medida, Francia.

ALEMANIA: ASALTO AL REICHSTAG 

El pasado 29 de agosto las escaleras del edificio histórico del Reichstag fueron escenario de unas imágenes sin precedentes en la historia reciente de Alemania: varios centenares de ultraderechistas con banderas de “Reichsbürger” -movimiento ultranacionalista que niega la existencia de la República Federal y quiere recuperar las fronteras alemanas previas a la segunda guerra mundial- amagaron con asaltar el Parlamento federal.

La acción, enmarcada en una jornada de protestas contra las medidas restrictivas para frenar el coronavirus, supuso un serio toque de atención sobre el potencial violento de la ultraderecha extraparlamentaria alemana. La teoría conspirativa de QAnon tiene un referente en el pasado. El uso de sangre de menores entronca, de hecho, con el antisemitismo europeo de origen medieval, que aseguraba que los judíos usaban la sangre de cristianos como una forma de medicina.

La policía alemana carga contra los miembros de la extrema derecha en su amado de asaltar el Reichstag el pasado mes de agosto. / CHRISTIAN MANS (REUTERS)

A los que llevan años observando a estos grupos ultras  no se les pasó por alto un detalle. Entre los asaltantes había quienes lucían camisetas o portaban banderas con la enigmática “Q” de QAnon. Medios locales revelaron que el detonante del asalto fue el mensaje que una de las participantes, altavoz en mano, transmitió a los manifestantes: Donald Trump había llegado a Berlín para liberar a Alemania.

En las redes sociales y plataformas digitales, la conspiración que expande QAnon ha sumado seguidores con gran rapidez en los últimos meses en Alemania, tal y como ha confirmado a EL PERIÓDICO la Oficina Federal de la Protección de la Constitución, agencia de inteligencia que vigila a los movimientos que suponen una amenaza para la democracia alemana. “El alcance de QAnon  no puede ser todavía cuantificado ni clasificado”, asegura la fuente, que confirma que existe una conexión del movimiento con algunas redes de extrema derecha. “También hay personas no extremistas que sostienen la teoría y no buscan la conformación”, añade.

La teoría conspirativa de QAnon tiene un referente en el pasado: el antisemitismo europeo de origen medieval, que aseguraba que los judíos usaban la sangre de cristianos como medicina

“Es realmente llamativo que el movimiento QAnon tenga tanta resonancia en Alemania”, afirma a este diario el politólogo Maik Fielitz. Coautor del libro ‘Digitaler Faschismus’ (‘Fascismo digital’) -trabajo que explora a los movimientos autoritarios, xenófobos y antipluralistas en internet-, Fielitz recuerda que en Alemania “ya existía un gran potencial entre la población para el pensamiento conspirativo que hasta ahora no tenía una dirección clara. Dentro de ese movimiento encontramos opositores a las vacunas, grupos esotéricos y también Reichsbürger que no contaban con un paraguas común. QAnon les ha ofrecido una dirección conjunta”.

Fielitz ve en QAnon un elemento común con otras tendencias autoritarias: el impulso de deslegitimar estructuras democráticas. “Más allá de las teorías conspirativas sobre la red de pedofilia, su objetivo es fomentar la sensación de que ya no se puede confiar en nadie en la sociedad, de que es necesario retirarse a mundos paralelos y de que ya sólo se puede confiar en informaciones procedentes de determinados ‘influencers’ y grupos que se autodefinen precisamente a través de su oposición a las corrientes mayoritarias'”, apunta el investigador.

“Y eso es lo más peligroso de este movimiento: dentro de él, las personas se están insertando poco a poco en un sistema de valores y reglas completamente diferentes. Es un movimiento sin jerarquía, sin un líder claro y también imprevisible”. ANDREU JEREZ

REINO UNIDO: LA Q EN CAMELOT

El pasado mes de enero la bandera de QAnon ondeaba en el Castillo de Camelot, un hotel en Cornualles, al suroeste de Inglaterra. El dueño del vetusto edificio victoriano es un acérrimo simpatizante del euroescéptico Nigel Farage y de Donald Trump. El gesto de un excéntrico deseoso de publicidad marcó el preludio de un rápido crecimiento de QAnon en el Reino Unido, favorecido por la pandemia.

A día de hoy, uno de cada cuatro británicos apoya las tesis de cultos satánicos secretos y en el tráfico y abuso de niños, en los que están involucradas las élites internacionales. Ese es el resultado del sondeo realizado online a principios de septiembre para la organización Hope Not Hate (Esperanza No Odio), que vigila a las organizaciones extremistas.

De acuerdo con el estudio, el 17% de los consultados cree que el covid-19 fue intencionalmente liberado por Naciones Unidas como parte de “un plan de despoblación” o “un nuevo orden mundial”.

Un simpatizante de QAnon muestra una Q en una manifestación en Londres contra las restricciones en la que participa Piers Corbyn, hermano del exlider laborista, Jeremy Corbyn. / HOLLIE ADAMS (GETTY IMAGES)

En agosto se produjeron una docena de protestas en el país de grupos antivacunas, de movimientos contrarios al confinamiento, a la tecnología 5G y de colectivos en lucha contra la pedofilia. En este último está Fredom for the Childresn UK, que se manifestó a las puertas del palacio de Buckingham y se congregó frente a la tienda de Disney al grito de “vergüenza, vergüenza“, porque acusan a la firma de estar involucrada en esas redes secretas.

El análisis de páginas asociadas con QAnon en el Reino Unido incluye, además de cazadores de traficantes de menores, a seguidores de cultos New Age, defensores del ‘brexit’ y la extrema derecha, junto a fórums de conspiraciones ya exigentes.

Según un sondeo, uno de cada cuatro británicos apoya las teorías de QAnon y el 17% cree que el covid-19 fue liberado por Naciones Unidas como parte de “un plan de despoblación” o un “nuevo orden mundial”

La BBC cita a un ‘influencer’ en YouTube de 60 años, que vive en España y que en algunos vídeos aparece con una camiseta del Puerto Banus, como una figura “clave” en la difusión de las teorías conspiratorias en el Reino Unido. Comenzó a colgar propaganda de QAnon durante el confinamiento. De pasar inadvertido ha saltado a tener 170.000 suscriptores. Su cuenta ya ha sido eliminada por la plataforma de vídeos ‘online’.

El Centre for Analysis of the Radical Right (CARR), una organización dedicada al seguimiento de movimientos de extrema derecha advierte de que QAnon puede comenzar a influir en la política británica, como está haciendo en Estados Unidos. BEGOÑA ARCE

Dos manifestantes se encaran con un policía durante una manifestación en contra de las restricciones por la pandemia, el pasao mes de octubre en Londres. / JONATAHAN BRADY (DPA)

FRANCIA: EL DELIRIO DE ‘PIZZA GIRL’

Pizza Girl“, reza un cartel en grandes letras azul celeste que preside la fachada de una pequeña pizzería parisina. ‘Chica Francesa’, ‘Chica Mejicana’, ‘Chica Noruega’, son algunos de los nombres de sus pizzas, bautizadas en función de sus ingredientes: mostaza, ternera picante o salmón. Una oferta gastronómica que despertó sospechas y conjeturas paranoicas entre seguidores de QAnon en Francia, que asociaron cada nombre a alias de menores víctimas de una red de pedófilos cuyo centro de operaciones era el restaurante. 

“No tiene ningún sentido. ¡Esta carta existe desde hace casi 30 años! […] Fue al comienzo de la creación del servicio a domicilio […] Una agencia de comunicación me ayudó a encontrar nuestro propio concepto y decidimos que nuestras pizzas serían entregadas solo por mujeres, de ahí nació el concepto ‘Pizza Girl'”, explicó el dueño del establecimiento al diario ‘Le Parisiene’perplejo de los múltiples ataques recibidos a través de las redes sociales contra su establecimiento, el pasado mes de agosto.

“¿Qué son estos logos pedófilos en tu maldita fachada? En vuestro mostrador… ¿Me vas a decir que no estás al tanto de lo que escondes? […] ¡No te saldrás con la tuya! Somos una legión“, amenazó un usuario a través de un mensaje publicado en la página de Facebook de la pizzería, prueba del grado de violencia de los internautas fieles a las teorías conspirativas de QAnon.

Una calle del barrio parisino de Montmartre con todos los restaurantes cerrados por el toque de queda. / CHARLES PLATIAU (REUTERS)

A este incidente aislado, que por ahora se limita a insultos y amenazas en la esfera digital, se suma la creación de una página web dedicada únicamente a la rama francesa de QAnon. “Sacrificios pedosatánicos. El único combate que debemos defender para ganar todos los demás”, se puede leer en su web, donde se explican con detalle las inverosímiles teorías del grupo.

Ciertos crepúsculos del movimiento de los ‘chalecos amarillos’, donde confluyen un maremágnum de ideologías políticas, empiezan a hacerse eco de las especulaciones de QAnon, aún poco conocidas por el gran público en Francia. Su cuenta de Twitter, bautizada como  “Chalecos Amarillos VS Pedocriminalidad”, cuenta, por ahora, con menos de 1.600 usuarios. IRENE CASADO SÁNCHEZ

Ir al artículo fuente

¿Cuál es tu reacción?

Emocionado
0
Feliz
0
Enamorado
0
No estoy seguro
0
Gracioso
0

You may also like

Los comentarios están cerrados.

Más en:Mundo