Economía

El Ibex-35 capitaliza la ventaja de los demócratas y cierra al alza

El recuento de los votos continúa al cierre de la sesión bursátil europea y la presidencia de Estados Unidos está aún en el aire. Pero el conato de conflicto político está aquí desde primera hora de la mañana peninsular cuando Donald Trump se proclamó vencedor pese a ir por detrás de Joe Biden en sufragios, acusó a los demócratas de tratar de «robar las elecciones» sin que la realidad lo avale y amenazó además con recurrir al Tribunal Supremo. Así las cosas, el Ibex-35 comenzaba la jornada con una caída del 2,5%, con lo que perdía no sólo la cota de los 6.700 puntos, sino también la de los 6.600 puntos que recuperaba en la jornada de este martes tras subir alrededor de un 5% en tres días. Pero, después de una sesión de volatilidad, de bandazos, en la que dominaron más los números rojos que los verdes, el selectivo doméstico saldó el día con una ganancia del 0,45%, para dar un último cambio en los 6.781,9 puntos.

Además, el selectivo español fue capaz de terminar en verde con 21 valores en positivo, frente a los 14 que acabaron a la baja. En la apertura, apenas cuatro o cinco de sus títulos se movían al alza. Cellnex fue el más rentable, con una revalorización del 5,74%. Le siguió Solaria, con una subida del 4,05%. Almirall, Amadeus, PharmaMar y Acerinox sumaron más de un 3%.

En rojo, el peor comportamiento lo registró la banca, con BBVA en cabeza, que sufrió un retroceso del 6,65%. A continuación, el Sabadell, que cayó un 5,33%. Santander bajó más de un 4%. Bankinter, más de un 3%. Bankia y CaixaBank retrocedieron más de un 2%. Y ésta fue una de las claves que explicó que el selectivo doméstico se comportara peor que el resto de Europa.

Las otras Bolsas del Viejo Continente también comenzaron la jornada en negativo. Y también se debatieron entre las pérdidas y las ganancias durante todo el día. Y, como el Ibex-35, cerraron en positivo. El Cac 40 francés ganó casi un 2,5%. El Dax alemán subió casi un 2%, al igual que el Ftse Mib de Milán. Y el Ftse 100 de Londres ganó algo más de un 1,5%.

Pero selectivo doméstico se situó entre los peores índices del día en Europa (junto al PSI-20 de Lisboa, que avanzó un 0,45%). Y es que en el caso español, además de las fuertes caídas de los bancos, también hay que contar con que, de acuerdo con el índice PMI, el sector servicios cayó en octubre hasta los 41,4 puntos desde los 42,4 registrados en el mes anterior, con lo que se situó en el nivel más bajo desde el mes de mayo. La frontera entre la expansión y la contracción se encuentra en los 50 puntos, por lo que la actividad de los servicios está claramente en recesión en España.

En todo caso, en Wall Street la jornada de este miércoles también amaneció en verde, fuertemente en positivo. Al término de la sesión europea, el Dow Jones avanzaba más de un 2%, el S&P 500 sumaba más de un 2,5%, mientras que el Nasdaq se apuntaba más de un 3,5%. Fallaba el Russell 2000, en el que cotizan las pequeñas y medianas compañías estadounidenses, que se dejaba algo más de un 0,3%.

Las claves de las elecciones

Pero prudencia. Como advierten desde la firma Eurizon, «comentar los movimientos del mercado mientras continúa el recuento puede no resultar muy útil, aunque por el momento los índices bursátiles parecen bastante tranquilos». Y tambien desde DWS, Stefan Kreuzkamp avisa de que «es demasiado pronto para una evaluación final», lo que le lleva a no poner «demasiado énfasis en las reacciones tempranas del mercado»: «Es probable que los inversores no obtengan una imagen clara de las prioridades de la nueva administración, lo que quiere hacer y lo que puede hacer, hasta la primera mitad de 2021».

«Aún es pronto, pero ahora mismo está claro que la avalancha demócrata sugerida por las encuestas no se está materializando», agrega, sin embargo, Stéphane Monier, de Lombard Odier Private Bank, quien continúa: «Por ahora, parece que quien quiera que gane la Casa Blanca, nos enfrentamos a un Congreso dividido. Esto tiene implicaciones de gran alcance para los mercados, sobre todo porque significa que cualquier tipo de paquete de recuperación de la pandemia es todavía difícil de aprobar«. De ahí que Monier avise de la »volatilidad que se avecina« en los mercados. En el mismo sentido se expresa Fabiana Fedeli, de Robeco: »Un Congreso dividido en este punto es el escenario menos deseable, independientemente de qué partido gane, ya que esto podría significar retrasos en la ejecución de las políticas y en lo que, creemos, es un paquete de estímulos muy necesario a corto plazo«. Y es que si la presidencia está reñida, la Cámara de Representantes mantendría una mayoría demócrata, mientras que el Senado se inclinaría hacia el lado republicano. David Page, de AXA Investment Partners, señala que esa información hace pensar en un estímulo fiscal menor, lo que atenuará las perspectivas de crecimiento del PIB de Estados Unidos y prolongará la necesidad de apoyo por parte de la Reserva Federal. «Un Senado republicano básicamente significa un atasco», ratifica Jack Janasiewicz, de Natixis Investment Managers. Por ello, para este experto, «es más importante quién conserva la mayoría del Senado que quién gana la presidencia».

Fedeli también asegura que, «hasta que se despeje la incertidumbre sobre el resultado, podemos esperar que los inversores se pongan más a la defensiva y algunas de las consecuencias de la ‘marea azul’ que hemos visto surgir desde el verano y aún más durante los últimos días es probable que se frenen: las acciones de los mercados emergentes y las divisas, incluida China, el tema de las energías renovables (con la expectativa de que una administración de Biden favorezca políticas más respetuosas con el medio ambiente) y los cíclicos sobre las grandes tecnológicas». Y es que, según explica Didier Saint-Georges, de Carmignac, la expectativa de una gran ola azul (victoria demócrata) había dado soporte a los activos cíclicos estadounidenses y las energías alternativas, había propiciado una subida de los intereses de los bonos y también había ofrecido cierta esperanza a las acciones europeas. Ahora habrá que lidiar con una posible frustración de esas expectativas. O con la incertidumbre derivada de un recuento que puede prolongarse días hasta que terminen los de los estados decisivos, sobre todo Pensilvania. O, como recuerda Page, la posibilidad de una elección controvertida del presidente con posibles litigios incluidos. Los mercados cayeron durante el conflicto entre Al Gore y George W. Bush en las elecciones de 2000, pero en esta ocasión los mercados ya habrían cotizado incertidumbre.

Impacto en la deuda, el dólar y las materias primas

En el mercado de divisas, la incertidumbre alrededor del resultado electoral estadounidense cotiza al alza para el dólar y a la baja para la divisa comunitaria. Así, el euro pierde un 0,45% frente al billete verde, pero se mantiene por encima de 1,17 unidades, al contrario de lo que ocurría por la mañana.

En el mercado de deuda, la rentabilidad del bono americano a diez años cae desde el 0,89% en que se situaba al cierre de ayer, para colocarse en el 0,78%. Ello implica que el dinero está entrando en los ‘treasuries’ estadounidenses, lo que supone que hay cierta aversión al riesgo o, también, cierto temor a que la economía de Estados Unidos no despegue por el retraso de los estímulos fiscales. Markus Allenspach, de Julius Baer, explica que una ‘ola azul’ (un claro triunfo demócrata tanto en la Casa Blanca como en las dos cámaras del Congreso) abriría la puerta a más gasto público y un mayor déficit, impulsando el crecimiento económico, lo que llevaría a un empinamiento de la curva (subida de los intereses de los bonos a largo plazo). Un Congreso dividido, sin embargo, implica una mayor confusión, mayor presión sobre la Reserva Federal norteamericana y un aplanamiento de la curva (bajada de los intereses de largo plazo).

Frente a la incertidumbre, afirman desde la gestora Jupiter AM, el dólar estadounidense se fortalece, los bonos del Tesoro americano están ganando y el sector tecnológico está impulsando los índices bursátiles al alza. Pero también desde esta firma auguran un aumento de la volatilidad en las próximas semanas: «La incertidumbre nunca es buena para el sentimiento de riesgo».

Al mismo tiempo, la prima de riesgo de España se estrecha ligeramente, para rondar los 73 puntos básicos. Ello, con el rendimiento del título doméstico a diez años bajando hasta el 0,09%. El interés del bono alemán, por su parte, retrocede desde el -0,62% hasta el -0,64%.

En el mercado de materias primas, el crudo, al cierre de la sesión europea registraba un fuerte ascenso. El barril de Brent, de referencia en Europa, se apuntaba un 3,40%, hasta rebasar los 41 dólares. El barril de West Texas, de referencia en Estados Unidos, sumaba un 3,2%, hasta rozar los 39 dólares.

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