Economía

El turismo rural sale beneficiado del peor verano de la historia

España está terminando la temporada veraniega más negra de su historia. Desde que el país se convirtió en uno de los primeros destinos vacacionales para millones de turistas internacionales cada año –además de los propios residentes– en la década de los años 70, no había vivido unos meses tan malos para el sector. La crisis del coronavirus ha roto la confianza turística, algo que los expertos consultados consideran que no se recuperará de un día para otro.

Pero no todos han salido perdiendo. El turismo nacional ha sido menor este año que el anterior, pero mucho mayor que el internacional, por lo que los destinos adonde los españoles más han viajado este verano son los que mejor se han sostenido en una temporada nunca vista antes. Y los ciudadanos españoles han apostado, mucho más que otros años, por el turismo rural, visitando en mucha mayor medida zonas del interior y norte de España.

Los datos así lo reflejan. La última estadística del INE publicada este semana sobre pernoctaciones hoteleras de julio revela que el sector se sostiene de momento gracias al turismo nacional. En julio se alojaron en hoteles españoles 3,2 millones de viajeros nacionales, frente a solo un millón de turistas internacionales. Y aunque los destinos preferidos siguieron siendo Andalucía, Cataluña y Baleares, como el año pasado, la distribución del porcentaje total de pernoctaciones es muy diferente. Andalucía sí gana turistas nacionales de un año a otro, de representar el 15,6% del total de noches de hotel al 21,4% de este verano. Sin embargo, los archipiélagos, zonas íntimamente ligadas al turismo, pierden mucha fuerza. Entre Canarias y Baleares en julio del año pasado se llevaron casi el 40% del total de las pernoctaciones, mientras que este verano son solo el 23%.

Pero son las zonas rurales, hasta ahora menos expuestas al contagio, tanto del interior como del norte de España las que están logrando esquivar la debacle del turismo este año e incluso están saliendo beneficiadas de la situación. El claro ejemplo es el norte de la Península, donde el año pasado en conjunto sumaban solo el 7% del total de las pernoctaciones hoteleras del mes de julio, pero donde este año la cifra se duplica hasta el 15,1%.

Asturias, a la cabeza

Por regiones, en Galicia el turismo casi se duplica, de un 2,8% del año pasado al 5,2% del total de las pernoctaciones de este verano. En Asturias es donde más se deja ver este gran crecimiento de lo rural, pasando de un 1,2% a un 3,5%, triplicando así sus cuotas. El País Vasco también duplica su ocupación, hasta rozar el 3%, Cantabria pasa de un 1,1% a un 2,6% e incluso Navarra, que solo fue el destino del 0,5% del total de pernoctaciones hoteleras de julio del año pasado, este año duplica la cifra.

El interior de España también ha vivido ese incremento de la demanda. Castilla y León, una zona poco turística habitualmente, duplica este verano su demanda hasta concentrar el 3,7% del total de las noches de hotel. Y con Castilla-La Mancha se produce el mismo incremento, pero se quedan con el 1,6% del total.

Eso sí, las grades ciudades pierden toda su fuerza turística. La Comunidad de Madrid baja del 5,3% de ocupación del año pasado a solo el 4% de este verano, y Cataluña cae del 18,9% al 15,7%.

En su último informe de previsiones, Exceltur, la patronal del sector turístico, ya señalaba que la campaña estival en nuestro país evoluciona negativamente, pero «con distintas intensidades», e indicaba que frente a la crisis sin precedentes en Cataluña, Baleares o Canarias (los destinos más afectados porque dependen mucho del turismo internacional), hay comunidades con tendencias más positivas, como son Galicia, las provincias del Cantábrico, Andalucía y las zonas de interior.

La mayor ocupación se refleja también en los precios. Así, según los datos del INE, la tarifa media diaria de los hoteles de Asturias se situó este mes de julio en los 71 euros, y aunque fue casi 16 euros más baja que la media nacional, supone un incremento anual del 6,9%, el mayor de todo el país, que registró una caída de más del 15% respecto a julio de 2019.

Esta comunidad ha contabilizado un total de 178.816 visitantes en julio, solo 11.500 de ellos extranjeros, cuya estancia media fue de 2,27 noches, una cifra en línea con la media nacional. La mayor parte de los viajeros procedían de Madrid, de la propia Asturias, de Castilla y León y del País Vasco.

Los andaluces y valencianos veranean en su propia comunidad

Los madrileños veranean en Levante (sobre todo en Gandía y Denia), los catalanes, andaluces y valencianos (Denia y Jávea) en sus propias comunidades. y los zaragozanos, en la montaña, según las conclusiones de los estudios de movilidad realizados por el INE mediante el uso de datos de telefonía anónimos en los que se ha utilizado la tecnología de Esri para desarrollar galerías de mapas sobre la movilidad de la población en 2019 y durante el estado de alarma.

Del análisis se extraen conclusiones como cuáles son las ciudades más visitadas en vacaciones, desde qué distritos y hacia cuáles se desplazan los españoles en su jornada laboral o cómo cambia la población a nivel municipal entre el día y la noche.

Los datos recopilados en estos mapas ponen de manifiesto la estacionalidad de la movilidad poblacional. Por ejemplo, Noja (Cantabria) pasó de unos 6.400 residentes a más de 35.000 personas en verano, casi 5 veces más de su población habitual, situación similar en municipios como Sallent de Gállego, Puerto de Santa María, Peñíscola, Oropesa del Mar o Gandía, que aumentaron entre 3 y 4 veces su población el día analizado.

Por el contrario, zonas de localidades como Sant Boi de Llobregat, Córdoba o Alcoy llegaron a tener un cuarto de su población regular.

Ir al artículo fuente

¿Cuál es tu reacción?

Emocionado
0
Feliz
0
Enamorado
0
No estoy seguro
0
Gracioso
0

You may also like

Los comentarios están cerrados.

Más en:Economía