Mundo

Kamala Harris ante el triple techo de cristal

La persona a quien Donald Trump encontró “muy mediocre” durante las primarias del Partido Demócrata que terminarían colocando a Joe Biden en la carrera presidencial está cerca de romper un triple y altísimo techo de cristal. La senadora de 55 años Kamala Harris podría convertirse en la primera mujer, la primera negra y la primera asiática norteamericana en llegar a la vicepresidencia de Estados Unidos.

Hija de inmigrantes -un padre jamaicano profesor de economía en la Universidad de Standford y una madre oncóloga nacida en la India-, a Kamala Devi Harris no le gusta que la vean como la versión femenina de Barack Obama, aunque algunas de sus luchas se acercan a los principios del expresidente.

“Las mujeres negras y de color han estado infrarrepresentadas en cargos electos, y en noviembre tenemos una oportunidad de cambiar eso”, tuiteó el pasado 11 de agosto poco antes de que Biden anunciara que sería su número dos si llegaba a la Casa Blanca.

Peldaños de difícil acceso

Buena parte del tiempo que Harris ha dedicado a la vida pública lo ha empleado en subir peldaños de difícil acceso para los grupos sociales que se ven reflejados en su perfil. En el 2003 ocupó la Fiscalía de San Francisco antes de ser nombrada fiscala general del Estado, cargo que ocupó hasta el 2017, cuando fue elegida senadora por California en el Congreso.

Combativa, centrista, criticada por el ala más izquierdista de los demócratas por la dureza de las penas impuestas durante su etapa en la fiscalía, Harris era la baza de Biden para neutralizar el mantra de que solo los republicanos garantizan “ley y orden”

 “No me voy a quedar aquí viendo cómo me lee la cartilla el vicepresidente, que quiere explicarme cómo se aplican las leyes de nuestro país”, le espetó a Mike Pence en el debate televisado que les enfrentó hace unas semanas. En un intento de alejarle del electorado negro, Pence le echó en cara que había perseguido más afroamericanos que blancos cuando era la representante del Ministerio público en California.

Ambigüedad

Harris dejó claro su espíritu combativo, pero su posición ideológica fue menos nítida y los sectores más progresistas le reprochan cierta ambigüedad. Aboga por una reforma del sistema policial, pero persisten dudas. Se opone personalmente a la pena de muerte, pero cuando ejerció el poder apoyó su uso. Quizás esa indeterminación genera menos riesgos electorales.

Si llega a la vicepresidencia,
deberá hacer bueno el lema que heredó de su madre: “Puedes ser la primera, pero asegúrate de no ser la última”

Su progresismo no lo es tanto como para hacer huir al votante que ve en Bernie Sanders todos los males del comunismo. Su moderación política puede además situarla ante otra misión: la de preparar el futuro del Partido Demócrata en la América del #MeToo, del Black Lives Matter y de las divisiones que con Donald Trump tanto se han agravado. Nacida en Oakland (California) en 1964, está casada desde el 2014 con el abogado Doug Emhoff

Cuenta la revista ‘Politico’ que sus padres -comprometidos en la lucha por los derechos civiles- llevaban a la pequeña Kamala en el carrito de bebé cuando acudían a las manifestaciones y que a los 13 años encabezó junto a su hermana una protesta frente a los apartamentos donde vivía en Montreal para que los niños pudieran jugar en el césped. Ya entonces tuvo éxito.

Influencia de sus abuelos

El mismo medio relata que su madre llevaba a sus dos hijas a una iglesia baptista negra y a un templo hindú, para que no perdieran ninguna de sus dos identidades.

“Mi madre entendió muy bien que estaba criando a dos hijas negras y quería asegurarse de que seríamos mujeres negras orgullosas y seguras de sí mismas“, escribió Harris en su autobiografía, en la que reconoce que su abuelo, un alto funcionario del Gobierno indio que luchó por la independencia del país, y su abuela, muy implicada en el control de la natalidad, ejercieron sobre ella una gran influencia.

Como una invocación en tiempos de espera, en su cuenta de Twitter se lee este mensaje: “Mantén la fe“. Si llega a la vicepresidencia, Kamala Harris tendrá una ingente tarea y sobre sus espaldas recaerá también la responsabilidad de hacer bueno el lema que heredó de su madre: “Puedes ser la primera, pero asegúrate de no ser la última”.

Ir al artículo fuente

¿Cuál es tu reacción?

Emocionado
0
Feliz
0
Enamorado
0
No estoy seguro
0
Gracioso
0

You may also like

Los comentarios están cerrados.

Más en:Mundo