La inteligencia artificial llega a la vendimia

La temperatura, el clima, la humedad, la tierra, las precipitaciones. Estos son algunos de los factores que influyen, entre otros, en la calidad de la uva y por consecuencia en el vino. El mundo del vino trabaja con gran cantidad de datos y variables que pueden elevar a los altares a una cosecha o tirarla por tierra. Cada vez más, la tecnología se hace con un hueco en la vendimia.

Un sector muy tradicional que se ha digitalizado no en la recolección, sino en la producción de principio a fin. El big data es un aliado para conocer el mejor momento para recolectar la uva.

Los viticultores españoles llevan meses trabajando con la tecnología y más de 4.000 productores, entre ellas las bodegas más famosas, trabajan con estaciones meteorológicas, sensores, cámaras y drones para controlar sus viñedos.

La viticultura 4.0 cuenta con teleoperadoras para instalar sensores, universidades para construir drones o auténticos parques tecnológicos dedicados en exclusiva al vino. Ahora, una de las inteligencias artificiales más prometedoras se pone a las raíces de los viñedos españoles para procesar los datos recopilados por los viticultores.

«Las decisiones que hemos tomado por intuición y una larga experiencia durante muchos años, ahora las vemos respaldadas por datos que obtenemos de proyectos como este, que nos permite ser más precisos y mucho más productivos», apunta José Moro, Presidente de Bodegas Cepa 21.

La familia Moro en Ribera del Duero (Castilla y León) se ha unido a IBM para «procesar datos con aplicaciones de Data e IA» con los servicios Watson Studio, Cognos Analytics y Watson Machine Learning.

La solución analizará datos históricos que maneja el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero y los combinará con los datos históricos del tiempo que proporciona The Weather Company.

A través de esta unión, la bodega de Ribera del Duero obtendrá los datos más precisos para poder tomar las más adecuadas decisiones y sacar así lo mejor de sus viñedos. «Esta es una solución que demuestra cómo la nube pública puede llevar las tecnologías más novedosas a cualquier lugar permitiendo que bodegas de la talla de Cepa 21 puedan seguir progresando en sus negocios minimizando sus riesgos», destaca Javier Valencia, vicepresidente de cloud de IBM España, Portugal, Grecia e Israel.

Watson, del ajedrez al vino

El proyecto de inteligencia artificial de IBM es uno de los proyectos más prometedores de la multinacional estadounidense de los últimos años. Sus orígenes se remontan a la década de los 90 donde, Deep Blue, una de las primeras inteligencias artificiales, consigue derrotar al todopoderoso ajedrecista Gary Kasparov.

Años más tarde, el sistema desarrollado por uno de los ingenieros de IBM, David Ferrucci, fue capaz de responder con naturalidad y acierto las preguntas del concurso televisivo Jeopardy!

En sus primeros estadios, IBM ya señaló que Watson era capaz de «utilizar de cien técnicas diferentes para analizar el lenguaje natural, identificar fuentes o encontrar, fusionar, generar y clasificar hipótesis».

Ahora y con más de 1.000 millones de inversión, Watson es capaz de leer, interpretar, aprender y también recomendar.

Su llegada al campo en España no es el primer desembarco, ya que la tecnología de IBM está presente en varios institutos madrileños y también ayuda a muchas empresas a detectar tendencias tempranas para adaptar sus productos a los nuevos gustos de los consumidores.

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