Economía

Los 51.000 empleados de CaixaBank y Bankia contienen la respiración por la fusión

El anuncio de integración entre CaixaBank y Bankia ha sorprendido a las plantillas de ambas entidades, muchos de cuyos trabajadores se habrán levantado con la noticia de la fusión, anunciada oficilamente a medianoche a la CNMV. El tamaño de los protagonistas no son baladí porque generarían el primer banco de España por volumen de negocio, activos, clientes y, también, empleados. Y como en toda operación de este tipo, las plantillas comienzan a temer que los efectos lleguen en forma de recortes de personal y oficinas.

Hasta el pasado 30 de junio, entre CaixaBank y Bankia aunaban un coletivo laboral de 51.536 trabajadores. De ellos, 35.589 corresponden a CaixaBank y los otros 15.947, a Bankia. Por ponerlo en perspectiva, el conjunto de las entidades bancarias españolas tienen 176.838 trabajadores, según el Banco de España. El solapamiento de las sucursales -en Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y parte de Andalucía será visible- será el factor que determine los cierres y las salidas. Y si estas serán, o no, traumáticas.

Los secretarios generales de CC OO, Unai Sordo, y de UGT, Pepe Álvarez, ya han coincidido este viernes en solicitar «medidas no traumáticas» para las plantillas de Caixabank y Bankia si se completa el éxito la negociación. En declaraciones a Canal Sur Radio, Sordo ha asegurado que se trata de una operación «con una lógica empresarial bastante acusada y que, si se confirma, tiene un alcance estratégico importante para el país porque estamos hablando de una entidad financiera con importantes participaciones en otras empresas de energía, de comunicación y de infraestructuras».

«Desde luego, CCOO lo que va a hacer va a ser velar porque los criterios laborales que se puedan dar, porque siempre que hay una fusión esto tiene algún tipo de efecto en las relaciones laborales y en el número de las plantillas, que en todo caso las medidas no sean traumáticas», ha añadido el líder de CCOO

Por su parte, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, se ha mostrado convencido de que en un proceso de fusión de «dos entidades tan importantes y con tantas sucursales como Caixabank y Bankia, sin lugar a dudas y más allá de otras connotaciones, va a haber recorte de plantillas», por lo que ha expresado su «preocupación» y ha trasladado a las dos entidades «la necesidad de mantener el empleo».

Tanto CaixaBank como Bankia han materializado salidas de trabajadores en los últimos años en forma de ERE (Expedientes de Regulación de Empleo) pactados con los sindicatos. También lo han hecho otros grandes bancos, como Santander. El último ERE de Bankia, de 2018, afectó a unos 2.000 empleados y se hizo tras la integración con BMN. Por su parte, el expediente de CaixaBank afectó a otros dos millares de trabajadores a lo largo del año pasado.

Una operación rápida

Tras el anuncio de anoche ante la CNMV, el proceso seguirá sus pasos en los próximos días y semanas. «No parece que vaya a prologarse durante meses», apuntan fuentes financieras. La operación está encarrilada y, a la espera de los trámites oficiales como el paso por el aval de la CNMC y otras autoridades, sería antes de final de año cuando Bankia quede integrada en CaixaBank.

Aunque el anuncio sorprendía a todo el sector, el Estado -que participa en un 60% en Bankia- había avalado ya la operación, como confirman fuentes del Ministerio de Economía, a la espera de analizar los términos de la misma. De hecho, el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, ya apuntaba en la presentación de resultados el pasado mes de julio su predisposición a protagonizar una operación de este tipo. «Es posible que todo este contexto genere un caldo de cultivo favorable para ver un proceso de consolidación adicional», indicó el ejecutivo. «Somos favorables a las fusiones si tienen sentido» industrial y económico, afirmó.

Todas las autoridades monetarias y económicas venían insistiendo a lo largo del año en la necesidad de este tipo de integraciones por la baja rentabilidad del sector bancario.

El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, advertía este mismo lunes de que esta crisis ha empeorado problemas que ya existían antes del coronavirus, como los altos costes de estructura (redes comerciales y plantilla), el elevado apalancamiento y baja rentabilidad. Según sus datos, la rentabilidad podría caer al 2%.

Ir al artículo fuente

¿Cuál es tu reacción?

Emocionado
0
Feliz
0
Enamorado
0
No estoy seguro
0
Gracioso
0

You may also like

Los comentarios están cerrados.

Más en:Economía