Economía

Siemens Gamesa no convence a la comunidad inversora con sus previsiones y sus planes

Siemens Gamesa se disputaba con Cellnex el liderato en rentabilidad acumulada en este 2020 dentro del Ibex-35, con una subida de alrededor de un 50%, pero en la jornada de hoy sufre un fuerte correctivo que ronda los cuatro puntos porcentuales. Ello, coincidiendo con su ‘Capital Market Day’ que, a la vista de su comportamiento en bolsa, no ha resultado satisfactorio para los inversores. Y eso que la compañía ha avanzado que prevé recuperar el dividendo a partir de 2023, con el reparto de un 25% de su beneficio neto.

Pero el fabricante de aerogeneradores no ha presentado previsiones para sus cuentas más inmediatas, las del conjunto este ejercicio. Se ha limitado a avanzar cifras para su próximo año fiscal, en el que prevé registrar márgenes de entre un 3% y 5% -lo que supone una revisión a la baja desde la horquilla entre el 4,5% y el 6% prevista con anterioridad-, que saltarán hasta una horquilla comprendida entre el 8% y el 10% en el ejercicio 2023, después de marcar registros negativos en el tercer trimestre de su año fiscal. Sus últimos resultados, los que presentaba el 30 de julio, revelaron unas pérdidas de 805 millones de euros en sus nueve primeros meses del ejercicio, una cifra históricamente mala.

Además, se ha marcado como objetivo alcanzar unos ingresos de entre 10.200 y los 11.200 millones de euros el año que viene. Como referencia, sus ventas en los nueve primeros meses del presente ejercicio fiscal se situaron en los 6.615 millones de euros. Con vistas al ejercicio 2023, si bien la empresa no da una cifra concreta, se compromete a crecer más que el conjunto del mercado.

El consejero delegado del grupo, Andreas Nauen, en su intervención durante la conferencia, admitió que en el ejercicio actual, el sector ha sufrido el impacto de la covid-19 y de otros desafíos que han erosionado sus márgenes. Pero también ha destacado la resiliencia de la demanda de energías renovables, que se ha comportado mejor que el conjunto de la demanda de energía. Y ha destacado cómo las energías verdes van a desempeñar un papel clave en la recuperación económica tras la recesión ocasionada por la pandemia.

Pero el mercado lo que quería escuchar eran sus planes sobre el negocio onshore, es decir, la energía eólica en tierra. En este sentido, Nauen explicó que espera que entre 2019 y 2025 este negocio se mantenga estable, para crecer un 3% en el quinquenio siguiente. Mientras tanto, el negocio ‘offshore’, es decir, las plantas que desarrollan en el mar, tiene una previsión de crecimiento del 22% hasta 2025 y del 7% en los cinco años siguientes. La división de servicios, por su parte, crecerá un 8% en los dos próximos quinquenios. Por lo tanto, Nauen estima que estas dos últimas actividades ganarán peso a costa del onshore en el conjunto de la compañía.

Pero en esta última actividad, Nauen se ha comprometido a darle un vuelco con el objetivo de convertirlo en un negocio capaz de generar beneficios de una manera sostenida. De hecho, Nauen afirmó que no hay nada más importante a lo que se enfrente el grupo que a darle la vuelta a este negocio. La situación del mercado acompaña, con los precios de venta normalizándose. Pero también reconoció que tienen que hacer las cosas bien, sobre todo en la elección de proyectos que desarrollar, que han de ser lo suficientemente beneficiosos en combinación con su bajo nivel de riesgo; la primacía de los márgenes sobre las volúmenes; la introducción de nuevas tecnologías; la reducción de la complejidad en la cadena de suministros; la mejora de la capacidad de ejecución de los proyectos; y su reorganización para optimizar su evolución.

En este sentido, el alto ejecutivo no descartó que pueda haber más cierres de plantas. En los últimos tiempos, ha anunciado ya clausuras en Dinamarca y en España (Aoiz).

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