Trump, obligado a recurrir a su propio dinero para la campaña

Con la carrera electoral imparable hacia noviembre, el presidente de EE UU, Donald Trump, anunció este martes estar dispuesto a gastar su propio dinero para la reelección si es necesario. Esta postura puede estar provocada por los múltiples informes publicados durante los últimos días que revelan un problema de financiación de su campaña una vez consumidas sus primeras etapas. Trump reitera que hará lo que tenga que hacer para ganar, señalando que podría invertir hasta cien millones de dólares de su bolsillo. Ya en los comicios de 2016 utilizó 66 millones de patrimonio.

Sin embargo, el jefe de la campaña del presidente, Bill Stepien, se apresuró a asegurar públicamente que la candidatura goza de buena salud financiera, con los recursos para competir y un presupuesto cuidadosamente administrado. Según Stepien, Trump contará con un incremento de los fondos, hasta dos o tres veces más, de los que tuvo en las últimas semanas de hace cuatro años. De cualquier forma, el Comité Nacional Republicano sigue sin publicar las cifras de recaudación en agosto. Mientras, la campaña del candidato demócrata, Joe Biden, recogió una cifra récord de 364,5 millones en el mes pasado.

Pero de momento, Trump parece más preocupado por tratar de salir al paso de la controversia sobre sus comentarios vejatorios de los caídos de guerra. Sin embargo, lejos de acallar las críticas, se hundía aún más al afirmar que los líderes del Pentágono solo piensan en contentar a la industria de defensa.

LA CLAVE:

100
millones de dólares de su patrimonio podría invertir Trump en su campaña.
Sin apoyo del ejército.
Trump se enfrenta a la cúpula militar al asegurar que sólo quiere contentar a las industrias de armas

Sus comentarios durante una conferencia de prensa el lunes en la Casa Blanca sobre que los militares no estaban contentos con su liderazgo porque su único objetivo es entrar en guerras para que las «maravillosas compañías que hacen aviones y bombas estén felices» siguen sacando ampollas. La Casa Blanca trata de retractarse de una posición que complica su especial relación con la cúpula militar. En ese sentido, el jefe de gabinete, Mark Meadows, insistió este martes en que las palabras del presidente iban dirigidas al complejo industrial armamentístico.

Meadows intentó también restar importancia a la investigación de la Cámara del Congreso sobre el jefe del Servicio Postal Nacional, Louis DeJoy, que durante más de una década en Carolina del Norte llevó a cabo una prolífica campaña de recaudación de fondos para los candidatos republicanos y ahora es el centro de una polémica desvelada por ‘The Washington Post’.

Donaciones opacas

Según el diario de la capital federal, DeJoy presionaba a los empleados de su compañía, New Breed Logistics, para hacer donaciones a candidatos republicanos del Estado, dinero que después reembolsaba en forma de bonos. La práctica, que ayudó a convertir a DeJoy en uno de los principales operativos del poder republicano y, en última instancia, en jefe nacional del Servicio Postal, viola la ley electoral federal y la de Carolina del Norte.

Según cinco exempleados de la antigua compañía de DeJoy, miembros de la directiva, incluido el propio director ejecutivo, les instaba a hacer cheques y a asistir a eventos privados de recaudación de fondos en su mansión de Carolina del Norte, obteniendo hasta 100.000 dólares de cada uno de los invitados.

Aunque alentar a los empleados a hacer donaciones en sí mismo no viola la ley, reembolsarles dichas contribuciones es ilegal, por encubrir no sólo dinero fiscalmente oculto,sino que además excede los límites de donaciones directas permitidas por persona a las campañas políticas.

Ir al artículo fuente

¿Cuál es tu reacción?

Emocionado
0
Feliz
0
Enamorado
0
No estoy seguro
0
Gracioso
0

Los comentarios están cerrados.