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Trump quiere cortar los fondos a Estados y ciudades «sin ley» que toleran las protestas

En un acto extraordinario, el presidente Trump ha firmado un memorándum que amenaza con recortar los fondos a las ciudades con gobiernos demócratas, caracterizados por la Casa Blanca como «jurisdicciones sin ley» y de «anarquistas». El documento, un nuevo ejercicio de futilidad legal contra sus oponentes políticos que pervierte auún más la figura de la presidencia, emplaza al fiscal general, William Barr, a crear una lista de territorios que «hayan permitido» la violencia y la destrucción de propiedad «y se hayan negado» a tomar medidas para contrarrestarlas.

Además, instruye al director del Presupuesto, Russell Vought, a crear durante el próximo mes una guía de cómo las agencias federales pueden restringir las subvenciones federales a las «jurisdicciones anarquistas». El informe de cinco páginas, con formato de ‘comunicado de prensa de campaña’, incluye una larga diatriba, extraña en los documentos oficiales legales, y nombra específicamente a Portland, Nueva York, Seattle y Washington DC como ejemplos de jurisdicciones que podrían perder fondos federales.

Dado que el Congreso es el único con poder de asignar estas partidas y las agencias federales no pueden restringirlas por voluntad propia, es poco probable que provoque una pérdida significativa de dinero en cualquiera de esas ciudades. En respuesta a la amenaza del presidente, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, señaló que se trata de «un truco ilegal», y que Trump «no es un rey» ni puede ‘desfinanciar’ Nueva York. En un tono de desafío personal, Cuomo designó al presidente como «persona non-grata» en Nueva York y que, si pisaba la ciudad – lugar de nacimiento de Trump, en Queens- «mejor que lleve un ejército si cree que puede caminar» libremente por ella.

La práctica de tratar de reducir la financiación a los Estados o ciudades dirigidos por demócratas, o simplemente díscolos a las políticas presidenciales, ha sido la marca de la Administración Trump, que frecuentemente ha obstruido ayudas federales incluso en momentos de emergencia como huracanes, incendios o la pandemia del Covid-19.

A apenas dos meses de las elecciones generales, su campaña, presionada por los bajos resultados electorales, maneja una agresiva nueva estrategia en la que por un lado alienta la violencia de sus partidarios para crear escenarios de caos, y por otro, le permite alzarse como el último defensor de la ley y el orden. En medio, responsabiliza a Joe Biden y a los demócratas por la violencia.

En cualquier caso, algunos de sus excesos, que suben en la escala a medida que se acercan los comicios, están a punto de costarle caro. Trump trató este jueves de aclarar los comentarios en los que alentó a los ciudadanos a votar dos veces, una por correo y otra en persona; algo que no sólo es ilegal, sino que en muchos Estados constituye un delito grave, como en el propio Carolina del Norte donde el presidente hizo sus declaraciones en su visita del miércoles.

Rectificaciones

Vía Twitter, el líder republicano aclaró que se trataba de instar a los votantes por correo a hacer un seguimiento físico en su centro de votación para asegurarse de que se contabilice su papeleta previamente enviada. Tan grave e insólito fue el comentario que la Junta Electoral de Carolina del Norte se vio forzada a realizar una declaración pública recordando a los votantes que es ilegal votar dos veces. Y la Casa Blanca por su parte, tuvo que insistir en la misma idea.

En respuesta a la confusión, el candidato presidencial demócrata, Joe Biden, acusó a Trump de «tratar de deslegitimar» los resultados electorales de noviembre e instó a la gente a votar tan pronto como le sea posible. El candidato visitó la ciudad de Kenosha este jueves y él y su esposa se reunieron en privado con el padre de Jacob Blake, así como con otros miembros de la familia. La madre de Blake, Julia Jackson, y el abogado de la familia, Benjamin Crump, participaron en la reunión por teléfono.

La entrevista tuvo lugar apenas dos semanas después de que un oficial de policía blanco acribillara a tiros por la espalada al afroamericano enfrente de sus hijos pequeños. Blake, de 29 años, permanece hospitalizado en estado grave.

Biden apuesta por imputar a los policías cuando hay abusos

Biden, que tiene un largo historial de apoyo a las fuerzas de seguridad, ha actualizado su posición sobre el abuso policial en los últimos meses. considera que, como mínimo, los oficiales deberían ser imputados con cargos para permitir un proceso judicial justo cuando se ven involucrados en este tipo de hechos. El candidato demócrata aprovechó este jueves su visita a Kenosha para reunirse con líderes comunitarios y buscar soluciones a la violencia. El pasado martes, Donald Trump también estuvo en la localidad, en su caso para apoyar a las fuerzas policiales, muy criticadas tras el tiroteo a Jacob Blake.

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